Damien Hirst escandaliza con su última obra, en la que usó de molde un cráneo de bebé para crear una calavera con miles de incrustaciones de diamantes.

Usó una calavera de bebé y se armó revuelo

Por UNO

"¿Qué podría resultar más impactante que una calavera rematada con miles de incrustaciones dediamantes? Los destellos de otra brillante calavera de menor tamaño, moldeada con el cráneo de un

bebé fallecido antes de cumplir las dos semanas. Este 'memento mori' es la nueva provocación

artística del británico Damien Hirst, uno de los artistas contemporáneos más mediáticos gracias a

obras como sus animales en formol", indica el diario español

El Mundo acerca de la obra de este polémico artista.

Según detalló la Galería Gagosian, el cráneo del bebé usado como molde forma parte de una

colección del siglo XIX adquirida por el artista.

The Telegraph destaca la ira de asociaciones de padres que consideran que la obra puede

herir los sentimientos de aquellos que hayan perdido un hijo.

'For Heaven's Sake' es una calavera del tamaño de un niño en platino con más de 7.105

diamantes rosas y 1.023 blancos. Se podrá ver a partir desde el 18 de enero en el espacio que va a

inaugurar en Hong Kong la galería Gagosian.

Hirst, que tiene una residencia en México, afirmó que la inspiración para usar calaveras en

su arte le llega como influencia del arte azteca. A este respecto, afirmó que cuando uno mira una

calavera "piensa que representa el final", pero que, si se adorna con diamantes, "cuando ves ese

final tan bonito, te da esperanza".

Respecto al coste de fabricación de la nueva polémica pieza de Hirst, 'The Arts Newspaper'

razona que será inferior al de la calavera adulta (8.601 diamantes), por el menor número de

incrustaciones y un peso de 1.106,16 quilates), y que fue subastada -comprada por un consorcio del

que formaba parte el propio artista- por 75 millones de euros. Otra cosa será el precio que le

ponga el mercado.

Hirst, que creció en un ambiente de pobreza en la ciudad obrera de Leeds, logró alcanzar el

éxito en los años 90 con obras escandalosas de los llamados Young British Artists (jóvenes artistas

británicos).

Fuente: diario El Mundo.