Mundo Miércoles, 21 de noviembre de 2018

Un juez suspende la decisión de Trump de negar asilo a ilegales

El fallo temporal incluye a aquellas personas que ingresen a los EE. UU. sin visa desde México en contra del decreto que el presidente firmó este mes.

Un juez federal de Estados Unidos bloqueó temporalmente una nueva orden del gobierno de Donald Trump que deniega la posibilidad de obtener asilo a las personas que entren ilegalmente al país.

El presidente Trump firmó este mes un decreto que permite rechazar automáticamente las solicitudes de asilo presentadas por personas que cruzaron ilegalmente la frontera con México.

El juez de distrito John Tigar en San Francisco emitió este fallo temporal el lunes contra el decreto, en respuesta a la demanda interpuesta por organizaciones de defensa de los derechos civiles.

La Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU) afirma que la ley estipula que cualquiera que entre al país, independientemente de si lo hace legal o ilegalmente, puede presentar una solicitud de asilo.

El decreto de Trump indica que solo aquellos que ingresen a Estados Unidos por pasos fronterizos oficiales -y no quienes se escabullan a través de la frontera- pueden hacer el pedido de asilo.

La orden ejecutiva se produjo en momentos en que una caravana con miles de migrantes, en su mayoría hondureños, avanza a través de México hacia Estados Unidos.

El decreto "que prohíbe dar asilo a los inmigrantes que ingresen al país eludiendo un puerto de ingreso está en irreconciliable conflicto con la INA y la expresa intención del Congreso", versa el fallo de Tigar.

"Cualquiera sea la amplitud de la autoridad presidencial, no puede reescribir las leyes de inmigración para imponer una condición que el Congreso prohibió en forma expresa", agregó.

El bloqueo impuesto por el juez permanecerá vigente hasta que la corte decida sobre el caso.

El gobierno de Trump ha argumentado que tiene el poder exclusivo de frenar la inmigración en aras de la seguridad nacional, un poder que invocó justo después de ser investido en 2017 con una polémica prohibición de ingresar a Estados unidos a ciudadanos de varios países.

La última versión de esta orden fue ratificada por la Corte Suprema el pasado 26 de junio, después de una larga batalla legal.

Cuando el departamento de Seguridad Interior anunció la nueva política el 8 de noviembre, un alto funcionario del gobierno dijo que respondía al "abuso histórico inigualable de nuestro sistema de inmigración" en la frontera con México.

Funcionarios del gobierno afirman que cualquiera que logre ingresar al país puede pedir asilo y que luego a menudo desaparecen mientras su caso ingresa al sistema judicial.

"La gran mayoría de estas solicitudes terminan careciendo de mérito", dijo un alto funcionario que pidió no ser identificado.

Menos del 10% de los casos resultan en un otorgamiento del asilo, afirma el gobierno.

En 2018, las patrullas fronterizas registraron más de 400.000 migrantes ilegales, indicó el Departamento de Seguridad Interior.

Y en los últimos cinco años, el número de pedidos de asilo aumento 2.000%, agregó.

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