Sharina Jones recibió un disparo cuando tenía 5 años y perdió el uso de sus piernas. 30 años después, cuando estaba esperando su primer hijo, empezó a preguntarse como iba a manejar un cochecito para bebés mientras iba en silla de ruedas. Por casualidad apareció Alden Kane, un estudiante de instituto de Detroit que se había apuntado a clases especiales de diseño, al que emparejaron con Jones y le encargaron inventar un cochecito para la silla de ruedas. Tras 6 meses de duro trabajo, su prototipo fue un éxito.“Fue genial conocerla y hablar con ella de lo que quería y lo que no,” explicó Kane a The Michigan Catholic. “Hablar con ella me ayudó mucho a la hora de averiguar la funcionalidad del prototipo, dónde poner la bolsa de pañales, si podría o no desenganchar el carrito y cómo podría ella moverse en la silla.” En otra entrevista con Today, añadió, “Fue muy emocionante y gratificante ver a Sharina utilizándolo.”


