Los que quieren ver al Papa Francisco. Los que quieren saber si llegarán a su trabajo. Las dos ansiedades compiten esta semana en Washington, a raíz del raid papal que comenzará la tarde del martes, cuando Francisco llegue desde Cuba.“A mí me dijeron que el miércoles y jueves trabaje desde mi casa. Obviamente no me voy a hacer problema…”, dice con tono de picardía a Cronista.com un empleado de una conocida cadena de venta al público. Es una salida que han decidido también muchas de las oficinas que se verán afectadas por los cortes de calles o directamente porque están en algunas de las zonas que permanecerán cerradas al paso.
El despliegue de seguridad será mayor al esperado, sobre todo porque se agregó una recorrida de Francisco en torno al Mall y el icónico Obelisco de Washington, luego de su paso por la Casa Blanca.Para poder ver aunque sea de lejos al Papa en ese lugar habrá que llegar a las 4 de la mañana, según anunciaron las autoridades locales, y pasar varios controles de seguridad.
Tanto las iglesias como autoridades del Congreso han repartido tickets para los eventos en donde estará el Papa. Pero aún es un enigma cómo podrá manejarse tanta cantidad de público que buscará acceder a ellos. Incluso se presumen que los tickets repartidos en las Iglesias superan en algunos casos la capacidad prevista.En los alrededores del Congreso, los preparativos están a la vista. Hay baños químicos instalados y carpas blancas frente al Mall (el extenso y conocido parque que une el Capitolio con el Lincoln Memorial, con el Obelisco en el medio).



