El Estado de Texas ejecutó el martes en Huntsville al preso Ramiro Hernández Llanas, de 44 años y de nacionalidad mexicana, según confirmó el Departamento de Justicia Criminal.
Hernández Llanas, originario de Nuevo Laredo (Tamaulipas), murió por inyección letal a las 18.38 de antes de ayer en la única sala de ejecuciones del Estado. Fue condenado a la pena capital en el 2000 por la muerte, tres años antes, de un hombre para el que trabajaba en un rancho del condado de Kerr y la violación múltiple de la esposa de este.
La madre y seis hermanos del mexicano Hernández Llanas pudieron estar con él desde el lunes y hasta el martes en la prisión de Livingston (Texas), donde se encuentra el corredor de la muerte, y en la unidad carcelaria de la localidad de Huntsville, en la que se halla la sala de ejecuciones.




