Andrés Chadwick, ministro del Interior de Chile
El domingo a la noche, dos personas murieron cuando una multitud saqueó y posteriormente incendió un supermercado de productos industriales en Santiago de Chile.
Un tercero murió en la ciudad de Coquimbo por un disparo que, al parecer, efectuaron los cuerpos de seguridad que mantienen el orden en varias ciudades donde se decretó toque de queda, de acuerdo con el informe del ministro.
Estas tres víctimas mortales se suman a las otras ocho reportados durante las jornadas del sábado y el domingo, por lo que el total de fallecidos en medio de esta espiral de violencia llegó a once.
Además, el Ministerio de Salud informó de que al menos 10 de los más de 200 heridos se encuentran hospitalizados con riesgo de vida.
A lo largo de este domingo se repitieron nuevos actos violentos, con graves enfrentamientos con el Ejército y las fuerzas de seguridad, saqueos, incendios y robos, en una ola de violencia que mantiene a buena parte de Chile en estado de alerta.
La militarización del país ordenada por el presidente Sebastián Piñera, aumentó en las últimas horas en un intento de tratar de controlar los desmanes violentos provocados en los enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad, en la ola de protesta desatada por el aumento de la tarifa eléctrica y el transporte.
El toque de queda se aplicó por segunda noche consecutiva durante la noche del domingo en la capital chilena, lo que prohíbe la circulación de personas entre las 19 y las 6 de la mañana, anunció el jefe del operativo de seguridad, general Javier Iturriaga.