Rusia y China reforzaron ayer su alianza estratégica con sus primeras maniobras navales conjuntas en aguas del mar Mediterráneo, coto privado de la Sexta Flota estadounidense durante décadas.“Las maniobras ruso-chinas en el Mediterráneo no van dirigidas contra una tercera parte”, dijo el vicealmirante ruso Alexandr Fedotenkov, en clara referencia a la OTAN. El buque insignia de la Armada rusa, el destructor acorazado Moskvá, buque equipado con misiles de crucero, será el que acoja el cuartel general desde el que se dirigirán los ejercicios.
“La misión es profundizar la cooperación entre las flotas de dos grandes potencias marítimas para fortalecer la estabilidad y hacer frente a los nuevos desafíos y amenazas en el mar”, agregó el marino ruso.“Cooperación Marítima 2015” busca coordinar los esfuerzos de ambos países a la hora de hacer frente a peligros de nuevo cuño como es el caso de los piratas somalíes en el Golfo de Adén.Los buques rusos y chinos realizarán maniobras hasta el 21 de mayo.“La presencia naval de China en esta zona del mundo es un nuevo fenómeno en las relaciones internacionales, que tiene que ver con el elevado nivel de asociación estratégica que se ha alcanzado últimamente entre Rusia y China”, dijo ruso Andréi Kokoshin.



