La Justicia chilena decretó ayer arraigo nacional y orden de alejamiento para el sacerdote mercedario acusado de presunto abuso sexual contra un menor con deficiencia mental, al interior de la Iglesia de la Merced de Santiago Centro, en febrero de este año.
El tribunal decretó el arraigo nacional -no puede salir del país- y prohibición de acercarse al menor para el sacerdote Marcelo Méndez Gloor, quien además se encuentra suspendido de su ejercicio ministerial.
No obstante, la familia de la víctima aseguró que llegarán hasta las últimas consecuencias para que el religioso pague con cárcel.
El caso fue puesto en conocimiento del Vaticano y se espera una resolución.



