El juicio en primera instancia abierto en Italia contra 27 ex militares de Bolivia, Chile, Perú y Uruguay por la muerte de italianos en el Plan Cóndor entre las décadas de 1970 y 1980 acabó con la condena a perpetua a 8 con la absolución de 19 de los imputados, suscitando la decepción entre los acusadores.
La Operación o Plan Cóndor fue ideada por el general chileno Augusto Pinochet quien coordinó la represión de la oposición política entre 1970 y 1980 por parte sobre todo de las dictaduras de Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia.
La presidenta de la III Corte Penal de Roma, Evelina Canale, pronunció su veredicto contra los chilenos Hernán Jerónimo Ramírez y Rafael Ahumada Valderrama, el uruguayo Juan Carlos Blanco, los bolivianos Luis García Meza y Luis Arce Gómez y los peruanos Francisco Morales Bermúdez, Pedro Richter Prada y Germán Ruiz Figueroa.
Por contra, quedaron absueltos 5 de los 7 militares chilenos imputados: Pedro Octavio Espinoza Bravo, Daniel Aguirre Mora, Carlos Luco Astroza, Orlando Moreno Vásquez y Manuel Abraham Vásquez Chauan, así como al peruano Martín Martínez Garay.
Tomó la misma decisión con los uruguayos José Ricardo Arab Fernández, Nino José Horacio Gavazzo, Juan Carlos Larcebeau, Pedro Antonio Mato Narbondo, Luis Alfredo Maurente, Ricardo José Medina Blanco, Ernesto Avelino Ramas Pereira, José Sande Lima, Jorge Alberto Silveira, Ernesto Soca, Jorge Néstor Troccoli, Gilberto Vázquez Bissio y Ricardo Eliseo Chávez.
La lluvia de absoluciones sumió en el desánimo a los acusadores, que han sacado adelante este juicio durante dos años y un total de sesenta audiencias, encabezados por el fiscal italiano Giancarlo Capaldo, que investigó los hechos imputados durante una década.
A la vista acudió el vicepresidente de Uruguay, Raúl Sendic, cuyo partido, el Frente Amplio, se ha personado como acusador particular o parte civil en el juicio, junto a numerosas organizaciones por los Derechos Humanos y formaciones políticas.
Sendic reconoció a los medios su decepción ante el fallo del Tribunal de Roma pero subrayó que en su ánimo no está juzgar las decisiones tomadas por la Justicia italiana.
"Por supuesto que esperábamos otra cosa, nos sentimos defraudados pero respetamos la separación de poderes. Esta era una posibilidad, la habíamos previsto, sabíamos que podía ocurrir", confesó.
Sendic apuntó que al Gobierno de Uruguay le queda, en cualquier caso, "la tranquilidad de haber hecho todo lo que tenía que hacer, de haber presentado las pruebas, los testimonios y apoyado los familiares" .
También lamentó la sentencia la presidenta de la Institución Nacional de Derechos Humanos y ex fiscal uruguaya Mirtha Guianze, que ha participado en varias vistas del proceso y que, en conversación con Efe, dijo no comprender el fallo.
Este dilatado juicio ha sido considerado simbólico porque la mayoría de los imputados cumplen condena en sus respectivos países, e incluso han ido muriendo por su avanzada edad durante la celebración del proceso, como el dictador uruguayo Gregorio Álvarez, que falleció el 28 de diciembre mientras cumplía condena.
-Satisfacción. El político peruano Ricardo Letts, secuestrado en 1978 con otros once compatriotas como parte del plan represivo, manifestó su satisfacción tras conocer que el dictador peruano Francisco Morales Bermúdez, de 95 años, fue condenado a prisión perpetua por ese caso.
-Apelación. El dictador boliviano Luis García Meza, de 87 años, recibió la sentencia "de la manera más tranquila" porque conocía cuál sería el fallo y aseguró que apelará la sentencia a prisión perpetua que el Tribunal de Roma le dictó por los crímenes de lesa humanidad cometidos contra italianos.
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