La guerrilla de las FARC y el presidente colombiano Juan Manuel Santos coincidieron ayer que al proceso de paz para poner fin al conflicto armado interno le queda mucho camino por delante.
Los planteamientos fueron formulados por Iván Márquez, jefe de la delegación de los rebeldes a la mesa de diálogo de paz, que habló en La Habana, mientras Santos lo hizo en Bogotá.
“Altos funcionarios del gobierno están creando la sensación de que con la visita de las primeras víctimas del conflicto y la presencia del general Javier Florez y de un grupo de coroneles en La Habana, lo que sigue por añadidura es la entrega de las armas y la desmovilización de la guerrilla”, afirmó a la prensa Márquez, al reanudarse un nuevo ciclo de las conversaciones de paz.
Adujo en un comunicado preparado que el proceso de paz no se encuentra en la recta final e invitó al ministro de Gobierno, Juan Fernando Cristo, “a hacer presencia en La Habana para intercambiar nuestros puntos de vista”.
Márquez recordó que previo al comienzo de las conversaciones de paz en noviembre de 2012, el gobierno y la guerrilla sellaron un acuerdo general en el que “Estado e insurgencia son partes iguales”. Y recalcó que para los rebeldes “una sola es la agenda, y su contexto es el Acuerdo del 26 de agosto del 2012. Lo demás es fantasía”.
El representante rebelde agregó que el “proceso de paz no puede seguir andando por el riel de la agenda mediática y de las interpretaciones amañadas”. Hizo esta declaración en referencia a las aseveración del presidente Santos, quien aseguró el fin de semana que el país “avanza con pasos firmes” a la paz.
“Por primera vez estamos hablando con la guerrilla de cómo haremos un cese al fuego bilateral y definitivo y cómo dejarán las armas”, declaró entonces Santos.
Márquez calificó la declaración de Santos de “atrevida argumentación” y lo desmintió al asegurar que “ninguno de estos asuntos ha sido tema de debate en las conversaciones”.
Según el rebelde “transición”, “desmovilización” y “entrega de armas”, no existen “ni en la gramática del acuerdo de La Habana ni mucho menos en el lenguaje de la guerrilla”.
Fuente: AP.



