Diario Uno > Mundo > Navalny

Navalny anunció que inicia una huelga de hambre en la cárcel

El líder opositor ruso Alexei Navalny anunció que inicia una huelga de hambre en la cárcel por falta de atención médica y denunció torturas de privación del sueño

El opositor ruso Alexei Navalny preso en una colonia penitenciaria, anunció este miércoles que iniciaba una huelga de hambre para denunciar la falta de acceso a cuidados, aunque el Servicio Federal Penitenciario (FSIN) regional aseguró que el dirigente recibe “toda la asistencia médica necesaria de acuerdo con sus problemas médicos actuales".

"Declaro una huelga de hambre para pedir la aplicación de la ley y para que un médico venga a verme", indicó el mensaje subido a la cuenta de Instagram de Navalny, quien afirma sufrir de dolores en la espalda y en las piernas y que asegura estar siendo "torturado mediante la privación del sueño”.

Te puede interesar...

Navalny, de 44 años, ya había denunciado a mediados de marzo que los guardias del penitenciario le impedían "dormir" y que lo despiertan "ocho veces cada noche".

“Así estoy acostado y hambriento, pero por ahora con dos piernas", se lee en el mensaje.

Según su abogada, Olga Mijailova, el opositor sufre "fuertes dolores" en la espalda y en la pierna izquierda y teme por la vida de su cliente.

"Tengo derecho a llamar a un médico y obtener medicamentos. No me dan ni lo uno ni lo otro. El dolor de espalda se ha trasladado a la pierna. Algunas partes de la pierna derecha y ahora de la izquierda han perdido sensibilidad", aseguró Navalny en su cuenta de la red social.

Sin embargo, las autoridades penitenciarias afirmaron que “el condenado Navalny” recibe la asistencia médica “necesaria de acuerdo con sus problemas médicos actuales" y explicaron que las condiciones de encarcelamiento son iguales para todos los prisioneros, además de que los empleados de la cárcel respetan el derecho de los reos a dormir ocho horas.

"Según los requisitos de la legislación, por la noche los empleados están patrullando las células para comprobar visualmente que los presos están en sus camas. Estas medidas no impiden que los prisioneros duerman", declaró el FSIN, según la agencia Sputnik.

El ente reveló también que Navalny ya fue amonestado en varias ocasiones por infracciones del régimen del centro penitenciario.

"Por violaciones repetidas relacionadas con la negativa del prisionero a cumplir con los deberes de guardia de la celda, por violación de las normas de vestimenta establecidas, por el incumplimiento del horario, Navalny fue amonestado por la comisión", precisó el servicio penitenciario.

Desde principios de marzo, Navalny cumple una condena de dos años y medio por violar la libertad condicional impuesta en su contra a cambio de la suspensión de una condena a cuatro años de cárcel por cometer fraude en 2014.

El dirigente está en una colonia penal en Pokrov, a 100 kilómetros al este de Moscú, conocida como una de las más duras de Rusia indicó la agencia de noticias Europa Press.

En una videoconferencia mantenida este martes entre los líderes de Rusia, Alemania y Francia, la canciller Angela Merkel le pidió a Putin que se respeten los derechos de Navalny, informó el vocero del Gobierno alemán, Steffen Seibert.

"En lo referente al caso de Navalny, la canciller alemana, al igual que el presidente francés (Emmanuel Macron), destacaron que Rusia debe cumplir con la Convención Europea de Derechos Humanos, así como respetar los derechos humanos básicos consagrados en ella", dijo Seibert ante la prensa.

Al respecto, Putin explicó las circunstancias del caso de Navalny, detenido el 17 de enero a su regreso de Alemania, donde permaneció cinco meses para recuperarse de un envenenamiento que atribuye al Kremlin y que éste negó desde un principio.

El opositor cayó en coma súbitamente en agosto pasado en Siberia y fue trasladado a Alemania para ser hospitalizado.

Varios laboratorios europeos estimaron que se trataba de un agente neurotóxico llamado Novichok, desarrollado en la era soviética con fines militares.

La Justicia rusa confirmó a mediados de febrero el veredicto contra Navalny, una sentencia que varios países y ONGs consideran como político y aumentó las tensiones con Rusia.

Tras el supuesto envenenamiento, la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá adoptaron sanciones contra altos responsables rusos.