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Murió Felipe de Edimburgo, esposo de la reina Isabel II de Reino Unido

Felipe de Edimburgo, esposo de la reina Isabel II del Reino Unido durante más de 70 años, falleció este viernes a los 99 años.

El príncipe Felipe de Edimburgo, esposo de la reina Isabel II del Reino Unido, falleció este viernes a los 99 años, informó el Palacio de Buckingham.

"Es con profundo pesar que Su Majestad la Reina ha anunciado la muerte de su amado esposo", indicó la monarquía británica y añadió que el príncipe "falleció pacíficamente en el Castillo de Windsor".

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Felipe de Edimburgo tenía 99 años y fue esposo de la reina Isabel II del Reino Unido durante más de 70 años. Falleció este viernes.

Felipe de Edimburgo tenía 99 años y fue esposo de la reina Isabel II del Reino Unido durante más de 70 años. Falleció este viernes.

El esposo de la reina Isabel II pasará a la historia como el hombre que caminaba varios pasos detrás de su esposa. Fotografiado en miles de ceremonias, con un impecable uniforme naval o un traje, nunca dejaba la habitación antes que la soberana lo hiciera.

De profesión consorte, figurar en segundo plano durante el más largo reinado en la historia de Reino Unido fue su papel en la vida. Una misión marginal, para quien no fue ni padre amantísimo, ni marido fiel de la Reina Isabel, ni tampoco el hombre de acción que presumía en su muy lejana juventud.

“No puedo aguantar mucho más”, declaró en tono irónico, cuando en mayo del 2017 anunció la jubilación y el fin de las tareas oficiales. Había participado, según el balance que se publicó entonces, en 22.000 compromisos públicos y había pronunciado más de 5.000 discursos.

Era el resumen de siete décadas de "servicios" a la Corona del Reino Unido, por el que su esposa se decía reconocida. Considerado durante largo tiempo como un intruso extranjero por el "establishment", los británicos le toleraron, aunque no apreciaron las salidas de tono, su talante malencarado y arrogante. Con los años se había convertido en una figura de otra época, un fantasma del pasado.

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Felipe de Edimburgo, esposo de la reina Isabel II del Reino Unido durante más de 70 años, falleció este viernes a los 99 años.

Felipe de Edimburgo, esposo de la reina Isabel II del Reino Unido durante más de 70 años, falleció este viernes a los 99 años.

Felipe, sin raíces

El príncipe Felipe de Grecia y Dinamarca había nacido en la isla de Corfú. Era el único varón y el más joven de los cinco hijos de la princesa Alicia y el príncipe Andrés, de origen germano-danés. Eran realeza de "segunda fila", sin fortuna alguna. Su infancia fue caótica, sin raíces, ni hogar. Poco después de su nacimiento, tras un golpe anti monárquico, la familia debió refugiarse en París, donde vivió con la ayuda de unos ricos allegados.

La madre acabó en una institución psiquiátrica, cuando el niño tenía ocho años. Su educación fue una sucesión de internados, en Francia, Inglaterra y Alemania y en la escuela de Gordonstoun, en Escocia. Era malo en los estudios, bueno en los deportes y pronto comenzó a despuntar el adolescente macho alfa, ocioso, juerguista y amante de las bellezas femeninas, que definiría en buena medida su estilo como adulto. La carencia de relaciones afectivas o de figura paterna marcaría la distancia que tendría con sus propios hijos.

En 1939, al estallar la Segunda Guerra Mundial, Felipe se alistó como cadete en la Marina Real Británica. Tenía 18 años y había vuelto a coincidir con la por entonces princesa (hoy Reina Isabel), de apenas trece, embelesada, como han contado las crónicas, con aquel primo lejano, alto, rubio, de ojos azules, atlético y extrovertido. El joven se las daba de hombre de mundo, con un toque irreverente, que lo hacía irresistible para una chica educada sin contacto alguno con el otro sexo.

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Felipe de Edimburgo, esposo de la reina Isabel II del Reino Unido durante más de 70 años, falleció este viernes a los 99 años.

Felipe de Edimburgo, esposo de la reina Isabel II del Reino Unido durante más de 70 años, falleció este viernes a los 99 años.

Los padres de la futura reina Isabel no estaban contentos. Preferían de lejos a alguno de los jóvenes aristócratas terratenientes ingleses, con abolengo, cotos de caza y fortuna. De todo eso carecía Felipe, al que su padre, jugador y mujeriego, dejó por toda herencia una brocha de afeitar de marfil, unos gemelos y un anillo, cuando un ataque al corazón se lo llevó con 62 años en el hotel de Montecarlo donde vivía con su amante. Pero finalmente Felipe terminó casado con la Reina Isabel del Reino Unido durante más de 70 años.

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Felipe de Edimburgo, esposo de la reina Isabel II del Reino Unido durante más de 70 años, falleció este viernes a los 99 años.

Felipe de Edimburgo, esposo de la reina Isabel II del Reino Unido durante más de 70 años, falleció este viernes a los 99 años.

Cuando se declaró a Isabel, tenía en el banco 6 libras y debió pedirle a su madre diamantes de una tiara para poder confeccionar el anillo de compromiso.

Para casarse con Isabel debió pedir la ciudadanía británica y renunciar a sus títulos reales griegos y daneses, pero a cambio le fueron concedidos los de Su Alteza Real, Duque de Edimburgo, Conde de Merioneth y Barón de Greenwich.

Con dos hijos, Carlos y Ana, Isabel fue proclamada reina, y su marido pasó a ser quien caminaba seis pasos por detrás de ella y, si bien se destacó por su habilidad para meter la pata, su natural encanto le permitió salir airoso de todos los jardines en los que se metía.

Felipe de Edimburgo siempre cumplió con su papel en Reino Unido, un gentleman, un inglés tan típico (pese a haber nacido en Grecia) y tópico que disfrutó de la caza, los caballos, los perros, las mujeres, los castillos en Escocia, los chaquetones Barbour y las botas de agua Hunter y, en los actos oficiales lució como nadie bombín y abrigo de lana de Shetland.

Su única hija, Ana, fue su preferida por ser la más parecida de carácter, mientras que a Carlos, el heredero, cuando era adolescente lo envió al estricto internado de Escocia, el mismo en el que él había estudiado en los años 30 y de Andrés y Eduardo aún se ocupó menos, aunque el menor, a diferencia del duque de York, el preferido de la reina Isabel, nunca le dio un disgusto.

Felipe de Edimburgo presionó a su hijo mayor para que se dejara de amoríos y se casara con Diana Spencer, opción, que con los años se confirmó como equivocada mientras que el príncipe nunca fue un hombre excesivamente familiar.

Su última aparición pública, tras el anuncio de su retiro oficial en 2018, después de cumplir 97 años, se produjo el pasado 22 de julio de 2020 cuando, en el patio del castillo de Windsor, hizo entrega de los atributos de Coronel en Jefe del regimiento de infantería 'The Rifles' a su nuera, la duquesa de Cornualles, esposa de príncipe Carlos.

El pasado mes de noviembre, con motivo de su 73 aniversario de boda, la reina Isabel y su marido festejaron haciendo pública una fotografía, sentados ambos en un sofá de un salón de Windsor, mientras contemplaban una tarjeta de felicitación que les habían enviado tres de sus biznietos, los príncipes Jorge, Carlota y Luis, hijos de los duques de Cambridge.

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