Una mujer trans que está presa en una cárcel para hombres en Georgia, Estados Unidos pidió ser transferida a una cárcel para mujeres. Ashley Diamond denunció que ha sufrido más de 16 veces abuso sexual por parte de compañeros de celda y guardias.

Ashley tiene 44 años. Es una mujer transgénero afroamericana quien, además de los abusos, denunció que los directivos de la prisión por haberle negado continuar con un tratamiento médico hormonal con el que cumple desde su adolescencia.

Diamond dijo que ha perdido su identidad y que recibe agresiones a diario. "Ser mujer en una prisión para hombres es una pesadilla".

La mujer trans fue detenida en 2012 por un delito no violento. No obstante fue destinada a una cárcel de hombres, donde denunció haber recibido desde golpes hasta agresiones sexuales por los reclusos y custodios de la prisión. Finalmente fue dejada en libertad condicional en 2015.

A partir de ese momento, Diamond se convirtió en una referente de los derechos de las mujeres trans que se encuentran privadas de la libertad y son alojadas en cárceles para hombres. A cualquier lugar que fue denunció las vejaciones que allí acontecen y se han naturalizado.

Pero "por una violación técnica de la libertad condicional", según Southern Poverty Law Center, Diamond volvió a una prisión de hombres, donde recibió represalias por haber contado lo que -según ella- sucedía en estos lugares.

En ese momento denunció que fue agredida sexualmente 16 veces: 13 por sus compañeros de celda y tres por guardiacárceles.

En 2020 presentó una demanda contra el estado de Georgia por no protegerla de los abusos mientras estaba bajo custodia de la penitenciaría.

Los abogados que representan a la mujer trans han solicitado a un juez federal la transferencia a un centro carcelario para mujeres. Reiteraron que al día de hoy las agresiones continúan.

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