Se les conoce como Team Hoyt y la suya es una inspiradora historia de superación escrita a base de kilómetros y retos deportivos por encima de la enfermedad. Dick Hoyt corrió más de 1.000 carreras, entre maratones, ironmans y triatlones, empujando la silla de su hijo Rick, que nació con tetraplejia y parálisis cerebral. Este 'padre coraje', un ejemplo para todos, una leyenda, ha fallecido a las 80 años tras varios luchando contra graves problemas de salud.
Su primera carrera fue en 1977, tras la que Rick confesó que durante las cinco millas que duró la prueba nunca se sintió discapacitado. Ese fue el momento en el que Dick dio a luz al Team Hoyt.
Juntos se convirtieron años después en el primer dúo en terminar una ironman (53.86 km nadando, 42.1 km corriendo y 180 km en bicicleta). Y para tal proeza, Dick tiró de una barca en la que iba Rick, empujó su silla corriendo y pedaleó por los dos en un tándem.
Tal era la devoción del padre por el hijo y la felicidad que éste experimentaba con su padre, que la pareja decidió cruzar Estados Unidos en bicicleta, completando 6.000 km en un mes y medio en 1992.
Dick, una inspiración para todos los padres, se ocupó de que su hijo, que hoy tiene 59 años, viviera dignamente y disfrutara de uno de los placeres de la vida que la biología le negó: el deporte.
Fuente: El mundo



