La paralización de labores de 13.000 guardias de prisiones se agravó luego de que el gobierno chileno cortó las negociaciones con los huelguistas que demandan mejoras salariales, pero la vigilancia en las prisiones está garantizada.Tulio Arce, director del servicio penitenciario, declaró que la vigilancia en los penales del país está asegurada y que se mantienen las visitas y la entrega de alimentos a los reos.
El gobierno de la presidenta Michelle Bachelet también enfrenta otras huelgas simultáneas de funcionarios estatales, que incluyen a los empleados del Registro Civil, y los dentistas de centros de salud y hospitales públicos.La huelga de los guardias de prisiones, conocidos como gendarmes, se radicalizó ayer luego que la ministra de Justicia, Javiera Blanco, cortara el diálogo con las agrupaciones de suboficiales, que en respuesta ampliaron su movimiento de fuerza a todos los penales del país y ocuparon la cárcel de mujeres de Santiago.
Los guardias reclaman una mayor dotación de funcionarios, mejoras salariales y facilitación de ascensos. Según las asociaciones de gendarmes en huelga, unos 13.000 adhirieren a la paralización.El capitán Rodrigo Vera, de la Asociación Nacional de Oficiales Penitenciarios, dijo que sólo saldrán del penal femenino las mujeres que tengan control médico y que los únicos vehículos que ingresarán serán ambulancias y furgones que deban llevar a las presas a los tribunales.El oficial precisó que demandan que se los incluya en el proyecto de presupuesto nacional para 2016, pues en su opinión “se ha privilegiado a las policías”, lo que redundará en más presos, “y no se ha construido ni un metro cuadrado de nuevas cárceles. Tampoco está presupuestado contratar más gendarmes”.Por su parte, el Colegio de Cirujanos Dentistas y de Químicos Farmacéuticos y Bioquímicos anunció que paralizará sus tareas en las centros de salud y hospitales públicos por 48 horas tras ser excluido de un acuerdo entre el Ministerio de Salud y el Colegio Médico que impide que los profesionales que trabajan 44 horas semanales o más en el sistema estatal reciban un aumento de sueldo.Otro conflicto que enfrenta el gobierno es la paralización de los funcionarios del Registro Civil, que ha dejado de entregar cédulas de identidad y pasaportes.


