Le apuntaron a los yihadistas por el ataque y la masacre en Turquía

Por UNO

Horas después del peor atentado en la historia de Turquía, gigantescas mareas humanas marcharon este domingo en diferentes ciudades de ese país para recordar a las víctimas fatales, que ya ascienden a 128 según la oposición, y fueron reprimidas por la policía en Ankara y en la capital de la región de mayoría kurda, Amed. 

Antes de movilizarse al centro de Ankara el Partido Democrático de los Pueblos (HDP) informó que ya identificaron 120 cadáveres y que aún restan otros ocho.

El gobierno turco, en cambio, sigue asegurando que 95 personas fallecieron el sábado cuando dos bombas estallaron en medio de una masiva marcha a favor de la paz y en contra de la decisión del presidente Recep Tayyip Erdogan de reactivar el conflicto armado con la guerrilla kurda del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). 

Mientras todas las pistas del atentado señalan a las redes yihadistas en Turquía, pero el gobierno de Erdogan aún no ha indicado oficialmente una sospecha de autoría concreta.

Lo que sí parece ya oficial es que el atentado fue perpetrado por dos hombres que se inmolaron este sábado entre la muchedumbre congregada para iniciar una marcha por la paz en el país eurasiático.

Así lo confirmó el primer ministro, Ahmet Davutoglu, en una reunión con el jefe de la oposición, el socialdemócrata Kemal Kiliçdaroglu, según relató este último a la prensa. “Me han dado información sobre el atentado; entenderán ustedes que no puedo dar detalles. Me dijeron que había dos atacantes suicidas, ambos varones. Sin embargo, no han nombrado ninguna organización”, declaró.

Numerosos analistas han subrayado la enorme similitud de este atentado con el ocurrido en Suruç, el 20 de julio pasado, en el que murieron 33 activistas de la izquierda prokurda.

En aquella ocasión, un joven ciudadano turco, que había pasado por los campos de entrenamiento del Estado Islámico (EI) en Siria, se inmoló con una carga de TNT reforzada con bolas de acero para aumentar el efecto mortífero, exactamente igual que en Ankara.

La policía incluso ha podido determinar que el explosivo usado ayer es del mismo tipo, aseguró ayer la cadena CNNTürk. Además, según el diario Cumhuriyet, poco antes de la explosión se escuchó gritar a alguien “Dios es grande”, al igual que sucedió en Suruç, frase poco habitual en el ambiente de la izquierda laica que se había congregado para esa marcha.

Basados en estos indicios, la izquierda ha acusado directamente al gobierno de inducir o al menos permitir el atentado, dada la ausencia de medidas contundentes contra el extremismo islámico que se expande por el país.

También Kiliçdaroglu pidió al primer ministro que haga dimitir o destituya a los titulares de Interior y Justicia por su incapacidad de prevenir la peor masacre en la historia de Turquía.  

La policía arrestó ayer al menos a 22 personas en las provincias de Adana, Esmirna y Konya en una redada dirigida contra las redes del EI.