Biólogos de la Universidad de Nueva York descubrieron en aguas de las Islas Salomón, en el Océano Pacífico, una tortuga capaz de brillar intensamente en tonos de color neón rojo y verde.El quelonio de la variedad “hawsbill” (o tortugas de carey) es el primer reptil conocido que exhibe biofluorescencia, es decir capacidad de absorber la luz azul y luego reflejarla en un color diferente, por lo general en tonos de verde, rojo y naranja.
La biofluorescencia es diferente a la bioluminiscencia: en la primera, los animales producen su propia luz a través de reacciones químicas, o por medio de una bacteria huésped que emite luz para ellos.El descubrimiento fue registrado por National Geographic.


