La foto de Adolf Hitler con los cortos

Por UNO

Siempre señorial y con vestimenta militar. Así es como suele aparecer Adolf Hitler en la mayoría de las imágenes que se conservan de él. Todas ellas, pasadas previamente por la censura del Tercer Reich.No obstante, y tal y como afirma la versión digital del diario Daily Mail, una nueva instantánea del líder acaba de ser descubierta en una revista ideada para aumentar su popularidad entre la población.

Una fotografía que, a pesar de ser publicada, el Führer odiaba por considerar que rebajaba su dignidad.

La imagen muestra, de forma más concreta, a un Adolf Hitler desinhibido, apoyado sutilmente en un árbol y vestidos con unos pantalones cortos de cuero y unas medias blancas hasta las rodillas... hoy en día muy pasado a la moda, en el pasado quizás estaba bien pero a él no le gustó del todo.

Todo ello, rematado con un intento de sonrisa para dar una mayor sensación de cercanía a los alemanes.

Puede parecer anecdótico, pero lo cierto es que el líder nazi no estuvo muy de acuerdo con que esta fotografía se publicase, algo que finalmente se hizo durante los años 30. Eso sí, el Führer no volvió a repetir esa pose.

Esta fotografía forma parte, en palabras del diario británico, de una serie de instantáneas tomadas por los fotógrafos personales de Hitler (entre ellos, el archiconocido Heinrich Hoffman) y que acabaron en una revista para fanáticos publicada por Baldur von Schirach.

No fue la única, pues en aquellos periódicos también solían mostrar al líder acariciando animales o compartiendo palabras junto a niños. Al parecer, la instantánea fue hallada en una revista destruida prácticamente encontrada en una casa alemana por un soldado británico tras la Segunda Guerra Mundial.

Ahora, 70 años después, los historiadores británicos están a punto de publicarla, al igual que el contenido de la revista. Esta, como no podía ser de otra forma, está llena de elogios a Adolf Hitler escritos por Von Shirach (quien fue juzgado en Nuremberg y condenado a prisión).

Con todo, fue difícil llevar a cabo una traducción convincente debido al mal estado en el que se hallaba el panfleto. "Sólo trataba de presentarlo como un hombre amante de la paz que quería mucho a los niños y era amable con todos, la verdad, lógicamente, era diferente", determina uno de los traductores a cargo de la revista.