La pequeña Lara acudió a los ensayos del coro de la Iglesia Bautista de Kirguistán, donde su padre canta, pero no pudo contenerse y empezó a mover sus brazos sin parar.

La "directora" de orquesta más joven y sentida

Por UNO

No ha necesitado ni partituras, ni batuta, ni atril. A la pequeña Lara le ha bastado con su gracia para encandilar al mundo. La niña acompañó a su padre, miembro de la orquesta de la Iglesia Bautista de Kirguistán, a uno de los ensayos del coro en el que éste canta. Pero en vez de quedarse quieta, sentada en un banco del fondo y escuchando el recital, decidió participar como la que más. Tal es la pasión que la función despierta en ella que no puede reprimir sus gestos y comienza a mover los brazos al compás de la música. Los eleva, los baja, se los lleva al pecho, se balancea...hasta en su carita se refleja lo que es una sentida y emocionada interpretación.

Su entrañable expresión artística es grabada sin que se de cuenta. Ni siquiera los miembros de la orquesta parecen inmutarse de que la pequeña está intentando arrancar con un gesto el sonido más hermoso de cada uno de ellos. El vídeo se subió a Youtube en mayo de 2013 pero es ahora cuando Lara se está conviertiendo en toda una estrella para miles de internautas. De momento, ya ha aprendido que el éxito es una carrera de fondo y que si se lo propone no habrá obra de Bethoven o Brahms que no pueda dirigir.

 

Fuente: elcorreo.com