Es por una falla en los motores de siete modelos de su marca de lujo, Lexus, y del popular Toyota Corona. El defecto puede provocar que el vehículo se detenga mientras está en movimiento y afecta a siete modelos de su marca de lujo.

La automotriz Toyota anunció que retirará del mercado 270.000 autos

Por UNO

El gigante automotriz japonés Toyota anunció este jueves que retirará del mercado unos 270.000autos vendidos en todo el mundo por problemas en los motores.

Este defecto, que puede provocar que el vehículo se detenga mientras es conducido, afecta a

siete modelos de su marca de lujo, Lexus, y del popular Toyota Corona, según informó un portavoz de

la firma japonesa.

En la mañana del jueves, la automotriz reconoció haber recibido unas 200 quejas sobre las

fallas en los motores. Algunos conductores, añadió la empresa, se quejaban de un sonido raro en el

motor.

No obstante, indicaron que no se habían reportado accidentes relacionados con esta falla.

Por el momento, no se conocen los detalles de la operación de retirada de autos, si bien la

compañía ha anunciado que dará información al Ministerio japonés de Transportes el próximo lunes.

Recobrar la confianza

Este es el problema más reciente que enfrenta la automotriz más grande del mundo, que desde

septiembre tuvo que retirar del mercado mundial más de 10 millones de vehículos por diferentes

fallas.

Sin embargo, cifras recientes muestran que las ventas de Toyota en junio subieron un 26% en

comparación con el mismo mes del año anterior.

Pero las preocupaciones sobre el daño en su reputación y el costo de posibles nuevas

retiradas de vehículos del mercado bajaron el valor de las acciones de la empresa en más de un 2%

este jueves.

El corresponsal de la BBC en Tokio, Roland Buerk, recordó que Toyota ha estado batallando por

reconquistar la confianza de los consumidores luego de que populares modelos fueran retirados de la

venta por temores de seguridad en aceleradores, pedales que se atascaban en las alfombras y

problemas de frenos.

La empresa accedió a pagar una multa de US$16,4 millones al gobierno de Estados Unidos por

ocultar durante meses los fallos en el sistema de frenos de sus vehículos.