Hace 6.000 años la influencia del ser humano inició un cambio irreversible en otros seres vivos, que se vieron obligados a adaptarse o a resignarse a desaparecer.El aumento de la población y el desarrollo de la agricultura son dos de los motivos que han modificado la distribución de los hábitats de los animales y de las plantas en todo el planeta. Según el portal Smithsonian, la segregación de las especies es mucho más profunda, lo que ha derivado en una nueva etapa en la evolución global.
En esta nueva era, el antropoceno, el hombre pasó a ser una fuerza capaz de realizar cambios fundamentales para la vida en el planeta.




