ver más

Graham Frederick Young, el "Yiya Murano" de Inglaterra

Editado por Adrián Sgroi

¿Se habrá inspirado Yiya Murano en este personaje? Nunca lo sabremos porque una de las pocas asesinas seriales de la Argentina murió, según contó su hijo recientemente. 

Te puede interesar: La mujer que degolló a su hija sería inimputable

Pero sin dudas que similitudes hay entre los "tecitos del infierno" de Yiya Murano y la historia de Graham Frederick Young, un asesino serial inglés que envenenó a toda su familia durante meses y luego de pasar años en un psiquiátrico, arremetió contra sus compañeros de trabajo. 

Al "Envenenador de la tacita de té" se le atribuyen 3 víctimas entre 1962 y 1971, misma cantidad que a Yiya Murano, quien cometió sus asesinatos en 1979.

Sin embargo, se estima que fueron más víctimas fatales, al menos 5, y no menos de 10 víctimas que no murieron, pero no hubo pruebas en su contra. 

 Embed      

Te puede interesar: Yiya Murano y sus "tecitos" del infierno

Desde sus años "mozos"

Graham Young nació el 7 de septiembre de 1947 en Neasden, Inglaterra.

Su madre murió apenas unos meses después de su nacimiento y su padre lo mandó a vivir con un tío y una tía, mientras que a su hermana mayor la mandó con sus abuelos. Años después se alejó de sus tíos para volver con su padre y su madrastra.

Desde temprana edad estaba fascinado por los venenos y los químicos. Tal es así que tras entrar a la secundaria, comenzó a probar los venenos y sus efectos en su familia. Siempre usaba lo suficiente para enfermarlos violentamente pero no para matarlos. 

 Embed      

Molly Young, de 37 años en ese momento (su madrastra) fue la primera víctima no fatal, en 1961; le siguió Fred Young, el padre; luego su hermana e incluso el propio Graham sufrió con sus químicos. Hasta un par de amigos suyos de la escuela también lo padecieron.

En noviembre de 1961 Winifred Young recibió un tecito de Graham en una mañana pero su sabor le pareció tan agrio que sólo dio un sorbo y lo tiró. Mientras estaba en el tren que la llevaba al trabajo, comenzó a alucinar y tuvo que ser asistida y finalmente la llevaron a un hospital, donde los médicos llegaron a la conclusión de que había estado expuesta al veneno de la "belladona Atropa", una planta cuyo follaje y fruto son extremadamente tóxicos cuando se ingieren. Contienen alcaloides tropanos, toxinas que incluyen atropina, escopolamina e hiosciamina, que causan delirio y alucinaciones y también se usan como anticolinérgicos farmacéuticos en bajas dosis.

 Embed      

Su padre, enfurecido, lo confrontó pero no halló pruebas para inculparlo. Sin embargo le dio un ultimátum para que dejara de "jugar" con sus "químicos sangrientos".

Primera víctima

El sábado de pascua, el 21 de abril de 1962, Molly Young murió por envenenamiento y poco después su pareja enfermó gravemente. En el hospital le dijeron que había estado siendo envenenado con antimonio y que una dosis más hubiera sido letal.

La tía de Graham, que sabía de cerca la fascinación del adolescente por los químicos y los venenos, comenzó a sospechar, como así también su profesor de ciencias, quien descubrió varias botellas de veneno en el banco de Young y habló con el director de la escuela.

Finalmente Graham Young fue enviado a un pisquiatra, quien recomendó intervención de la policía. Así la historia fue arrestado el 23 de mayo de 1962 y confesó los intentos de asesinato de su padre, hermana y un amigo. No se pudieron analizar los restos de su madrastra porque había sido incinerada, algo que había sugerido Graham. En la muerte de su madrastra no fue tratado como sospechoso sino que se atribuyó a las consecuencias de un accidente de tránsito que la mujer había sufrido.

 Embed      

Graham fue llevado al hospital psiquiátrico Broadmoor, hospital con pacientes que sufrían de trastornos mentales y que habían cometido delitos. Fue diagnosticado con trastornos de personalidad, esquizofrenia y terminó siendo el recluso más joven de ese hospital desde 1885.

Análisis y estudios posteriores (en 1996) sugirieron también signos de autismo.

La orden hospitalaria inicial estipulaba una detención de al menos 15 años pero fue reducida y liberado después de 9, tras considerarlo "completamente recuperado". Evidentemente no estaba en lo cierto el diagnóstico.

En junio de 1970 el psiquiatra del hospital-prisión había recomendado su liberación anunciando que Young ya no estaba obsesionado con los venenos, la violencia y las "travesuras".

Siguió estudiando… y matando

Durante su encierro en el pisquiátrico, Graham Young estudió textos médicos.

Así, mejoró su conocimiento de los venenos y continuó sus experimentos con reclusos y personal, uno de los cuales murió.

Se decía que su conocimiento de los venenos eral tal que incluso podía extraer cianuro de las hojas del laurel de los terrenos del hospital y que utilizó este cianuro para asesinar a su compañero de prisión John Berridge. Aunque nada de esto se pudo probar.

Salió del hospital y siguió sus crímenes

Tras salir del psiquiátrico en febrero de 1971, Graham Young comenzó a trabajar en los laboratorios John Hadland en Bovingdon, cerca de la casa de su hermana que vivía en Hemel Hempsetead, en Hertfordshire, al norte del Gran Londres.

La empresa se encargaba de fabricar lentes infrarojos para equipos militares y utilizaba químicos en sus trabajos. Esta recibió una carta hablando de las maravillas de la rehabilitación de Young, pero no se informó sobre su pasado como "envenenador" condenado. Según un informe posterior, el oficial de libertad condicional de Graham jamás visitó su nuevo hogar ni su lugar de trabajo.

 Embed      

Poco después de que Young comenzó a trabajar, su jefe inmediato, el capataz Bob Egle, se enfermó de repente y murió. Young había estado preparando té con veneno para sus colegas, pero no conseguía los venenos directamente de la fábrica, dado que no se almacenaban allí sino que los iba a comprar a Londres, determinaron informes posteriores. 

En su trabajo confundineron las enfermedades diversas del personal con un virus que recibió el nombre de Bovingdon Bug (bicho de Bovingdon). Así, Young envenenó a unas 7 personas en los meses siguientes pero ninguna falleció, incluyendo al sucesor de Egle que enfermó tras comenzar a trabajar pero decidió renunciar y alejarse del lugar. 

Unos meses después de la muerte de Egle, otro compañero de trabajo de Young, Fred Biggs, enfermó y fue llevado a un hospital de Londres. Era demasiado tarde y después de una agonía de varias semanas, se convirtió en la quinta y última víctima de Young.

En ese punto era necesaria una investigación de la policía (en realidad mucho antes) pero la policía sólo se topó con Young de casualidad, debido a que Graham le preguntó al médico de la compañía si habían considerado la intoxicación por el químico que utilizaban la fábrica y porque Young le había confesado a un compañero de trabajo su "pasión por los químicos". Este último fue con la policía que indagó en los antecedentes de Young hasta encontrarse con la muerte de la madrastra, su encierro en el psiquiátrico y las sospechas sobre las dos muertes en el hospital.

Young fue detenido el 21 de noviembre de 1971. La policía encontró varios químicos en su poder y en su hogar. También hallaron un diario detallado que Graham Young había guardado, señalando las dosis que había administrado, sus efectos y si iba a permitir que cada persona viviera o no.

 Embed      

Se declaró inocente

El juicio contra Graham Young comenzó el 19 de junio de 1972 y duró apenas 10 días.

Afirmó que el diario era una fantasía para una novela. Sin embargo, fue sentenciado a cadena perpetua por 3 asesinatos y al conocerse el caso en la prensa fue apodado como "el envenenador de la tacita de té".

En prisión, entabló amistad con otro asesino serial, Ian Brady, quien mató a 5 niños en los 60. Ambos tenían fascinación por la Alemania nazi. Incluso en su libro de 2001 ("The gates of janus"), Brady afirmó que "era difícil no tener empatía por Graham Young".

Otro criminal, Roy Shaw, conocido como Pretty Boy, en su libro del mismo nombre (2003) relata su amistad con Young.

 Embed      
graham-young-1
 Embed      
graham-young-2
 Embed      
graham-young-3
 Embed      
graham-young-4
 Embed      
graham-young-5
 Embed      
graham-young-6
 Embed      
graham-young-7
 Embed      
graham-young-8

Murió de un infarto

Graham Young murió en su celda de la prisión de Parkhurst, el 1 de agosto de 1990, un mes antes de cumplir 43. Supuestamente sufrió un infarto de miocardio pero su muerte dejó también más dudas que certezas. 

El caso de Young repercutió notablemente en las medidas de seguridad en hospitales británicos y condujo a reformas para tratar de que no volviera a pasar algo similar.

Un libro, una bloguera imitadora y un tema

-1995. La película "The young poisoner´s handbook" se basa libremente en la vida de Graham Young.

 Embed      

-2003. La banda Macabre le dedica su tema 7 del álbum Murder metal, titulado "Poison".

 Embed      

-2005. Una bloguera japonesa de apenas 16 fue detenida por envenenar a su madre con talio, el mismo químico que había utilizado Young en la fábrica que trabajó tras salir del hospital. La joven adolescente afirmó estar fascinada con Young tras ver la película de 1995 y tenía un blog, similar al diario de Young, en el que ponía las dosis que administraba a sus víctimas y cuáles eran sus reacciones. Su madre estuvo en coma hasta el momento de su condena, en 2006. Poco se sabe de ella y de su familia, dado que era menor de edad y se resguardó su identidad.

 Embed      

MÁS LEÍDAS

Temas relacionados