Mundo Sábado, 18 de agosto de 2018

Génova: solo la mitad de las víctimas aceptó el funeral del Estado

Ambiente solemne en el inmenso pabellón de la Feria de Génova. Así se ha celebrado, delante del mar, este mediodía europeo el funeral de Estado para las 41 víctimas mortales de la tragedia que ha partido en dos la ciudad portuaria del norte de Italia.

Hasta este viernes se contaban en 38 los muertos por el derrumbe del puente, pero durante la mañana de sábado se han identificado a tres de las personas que permanecían desaparecidas hasta el momento. Se trata de la familia Cecala, el padre, la madre y una niña de nueve años, que viajaban en su coche Hyundai. Ahora falta por encontrar a Mirko Vicini, el trabajador de 31 años de la compañía de residuos de Génova que sigue sin aparecer.

Pero el funeral sólo ha sido para 19 de las víctimas, porque otras veinte familias han rechazado participar en lo que consideran una farsa política. Roberto Battiloro, el padre de uno de los chicos muertos de Torre del Greco, acusa directamente al Estado de homicidio. Otros prefieren despedir a los suyos lejos de los focos. Los familiares claman justicia por la que consideran una tragedia que se podría haber evitado. El puente Morandi es una infraestructura que desde hacía años presentaba señales de decadencia.

"El puente se ha hundido: no era sólo un trozo importante de la autopista, sino una vía necesaria para la vida cotidiana de muchos, una arteria esencial para el desarrollo de la ciudad. Génova, sin embargo, no se para, continuará luchando", ha dicho el arzobispo de Génova, Angelo Bagnasco, que ha presidido el funeral. "Como otras veces, nosotros genoveses sabremos exprimir todo lo bueno y generoso que vive en nosotros y que a veces queda reservado, casi oculto", ha continuado.

Peluches, banderas, fotografías y flores han intentado aportar calor a una ceremonia muy dolorosa para la ciudad. Sus habitantes, como Giovanni, un comercial que ha asistido a las exequias, creen que todo esto es insuficiente para apagar la rabia de los genoveses. "Un funeral de Estado es lo mínimo", ha dicho a este diario antes de entrar. "Pero lo que queremos es que se llegue al fondo de la verdad y que los responsables paguen por ello. Que nunca se vuelva a repetir", ha añadido. El pabellón estaba completo: 5.000 personas, según La Repubblica, y 400 miembros de las fuerzas del orden, además de cientos de periodistas.

Las principales autoridades italianas acudieron al funeral

Las principales autoridades italianas han acudido al funeral, pero han sido recibidas de distinta manera. Mientras representantes del Partido Demócrata (PD), como Maurizio Martina, han sido abucheados, los miembros del Gobierno han recibido un caluroso aplauso. Los vicepresidentes Matteo Salvini (Liga) y Luigi di Maio (Movimiento 5 Estrellas) han llegado a la vez, tal vez para disipar los rumores de crisis gubernamental que se han extendido después de que pareciese que tomaban sendas distintas a la hora de castigar a Autostrade, la sociedad del grupo Atlantia encargada del mantenimiento de la autopista A10.

El primer ministro, Giuseppe Conte, también ha sido aplaudido. Ayer mismo anunció, antes de que empiece la investigación, que ha comenzado el procedimiento para revocar todas las concesiones de las carreteras italianas al grupo, y no sólo la A10. Es decir, la línea dura, que podría comportar que el Estado italiano deba pagar una fuerte indemnización (calculada en 20.000 millones de euros) a la empresa. El consejero delegado de Autostrade, Giovanni Castellucci, y el presidente, Fabio Cerchiai, estaban presentes en el funeral y esta tarde ofrecerán una rueda de prensa para comunicar las iniciativas para reparar el puente y las ayudas a las víctimas que están discutiendo con las autoridades genovesas.

Bien recibido ha sido también el presidente de la República, Sergio Mattarella, que ha abrazado a los familiares uno por uno. Pero la mayor ovación la han recibido los bomberos y los miembros de los servicios de emergencia, que aquí se les considera unos héroes por haber trabajado sin descanso para recuperar a las víctimas del derrumbe. Han asistido, unidos, los jugadores de los dos equipos de fútbol de la ciudad, el Genoa y el Sampdoria, que hoy no jugarán el inicio de Liga en señal de luto. Contrariamente a lo que pedía el Gobierno, el campeonato comenzará hoy para el resto de los equipos de la Serie A. Hoy las banderas italianas están a media asta por las víctimas del puente Morandi. Esta mañana Génova se ha parado por el dolor.