Conocida la gran noticia de la apertura del diálogo entre Cuba y Estados Unidos, miles de cubanos salieron a festejar a las calles.
El anuncio que dio Raúl Castro fue tomado como una triunfo diplomático que cambiará la vida para muchos isleños.
En las calles de La Habana se hablaba de “la llegada del fin del bloqueo”, uno de los principales escollos que tuvieron en las últimas décadas para el desarrollo económico.
América Latina dio un unánime y sonoro espaldarazo a la decisión de Cuba y Estados Unidos de normalizar sus relaciones después de 53 años de enemistad y destacó la valentía de los presidentes Obama y Castro.



