Los principales candidatos para las elecciones presidenciales de este domingo en Bolivia cerraron ayer sus campañas, en un ambiente de calma y con encuestas a favor del actual mandatario. Evo Morales hizo su último acto proselitista en su reducto de El Alto. Con escasas perspectivas de forzar una segunda vuelta, el empresario Samuel Doria Medina, de la centroderechista Unidad Demócrata (UD), cerró su campaña en la ciudad de Santa Cruz, locomotora del desarrollo económico boliviano y feudo de Rubén Costas, su principal aliado y gobernador de esa región.
A cuatro días de los comicios, Morales aparece con 59% de intención de voto, frente a una oposición fragmentada y debilitada encarnada por Medina (18%) y el ex presidente liberal Jorge Quiroga (9%). Por ley, ayer fue el último día de campaña o difusión de propagandas en los medios para los candidatos presidenciales y aspirantes a la Asamblea Legislativa Plurinacional.
Evo, de origen aymara, fue reelegido en 2009 con 64% y para estos comicios elevó la vara a 80%, con la intención de controlar, además, el Congreso bicameral.


