El gobierno del presidente de EE.UU., Barack Obama, dijo ayer que no descarta hablar con Irán ante la inestabilidad en Irak, pero descartó que una eventual acción militar se vaya a coordinar con Teherán, que al igual que Washington es aliado del gobierno del primer ministro Nuri al Maliki.
El secretario de Estado, John Kerry, en una entrevista con Yahoo! News, dijo que Estados Unidos “está abierto a cualquier proceso constructivo que minimice la violencia, preserve la integridad de Irak y elimine la presencia de terroristas foráneos”.
Añadió que no descartaría la cooperación militar con Irán, un firme aliado del primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, y un tenaz adversario de Washington, si esta fuera constructiva para acabar con la violencia y restablecer la confianza en Bagdad.
No obstante, el Pentágono salió inmediatamente a desmentir cualquier posibilidad de coordinar acciones militares con el gobierno de Irán ante el enemigo común que representa la milicia extremista suní del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL).
El portavoz del Departamento de Defensa, el contraalmirante John Kirby, reiteró en varias ocasiones en una rueda de prensa que “no hay plan alguno de coordinar acciones militares entre Estados Unidos e Irán”.
Fuentes del gobierno han sugerido la posibilidad de que el subsecretario de Estado, William Burns, aborde el tema de Irak esta semana con los representantes de Teherán que participan en Viena en las conversaciones sobre el programa nuclear iraní.




