Halloween es una de las fiestas que más se celebran en Estados Unidos.
La fiebre del día de brujas ha atravesado las fronteras estadounidenses y se ha instalado en otras culturas.
En esta festividad los chicos salen a tocar timbre para que sus vecinos le den golosinas... o sufran una broma o truco.
Caleb McLelland es un niño de 9 años que tiene espina bífida e hidrocefalia, problema que no le permite caminar.
Su madre, según informa Today, asegura que su silla de ruegas forma parte de su vida y, por ese motivo, hace años que crea diferentes disfraces que incorporan la misma.
Caleb ya se disfrazó de Batman, de Mario Bros, de Superman, de un constructor y más.




