El escultor indio Sudarsan Pattnaik elaboró un monumento en la arena para rendirle un homenaje al pequeño Aylan Kurdi, el niño sirio que apareció ahogado en costas de Turquía, cuando el bote en el que viajaba junto a su familia naufragó.La obra de grandes dimensiones reproduce la icónica fotografía que ha dado la vuelta al mundo; es decir, muestra al pequeño de apenas 3 años muerto boca abajo en la orilla de la playa.
Aylan fue enterrado el viernes en la ciudad siria de Kobane, a su vez un símbolo de la resistencia de los kurdos de ese país frente a los yihadistas de la organización Estado Islámico (ISIS).


