Críticas. La consideró “una idea extraña”. “Mientras haya guerras, terrorismo y dictaduras, la gente irá a donde pueda”, dijo un ministro papal

El Vaticano condenó los planes militares para destruir los barcos de traficantes

Por UNO

Ciudad del Vaticano. El Vaticano criticó con dureza ayer el proyecto de los dirigentes europeos de realizar una acción militar con acuerdo de la ONU para destruir los barcos de los traficantes de personas en Libia, por considerarlo contrario al derecho internacional.La Unión Europea había decidido el jueves llamar a Naciones Unidas a apoyar una acción armada frente al tráfico de seres humanos, tras una cumbre europea convocada a raíz del naufragio de una embarcación en el Mediterráneo el 19 de abril, que dejó más de 700 muertos.

El presidente francés, François Hollande, había anunciado que se presentaría una resolución ante la ONU para poder destruir los barcos de los traficantes antes de que zarparan de Libia. 

“La decisión tomada ha sido presentar todas las opciones para que los navíos puedan ser aprehendidos, aniquilados” antes de que embarquen en ellos los migrantes, declaró el mandatario francés.

“Esto sólo puede hacerse en el marco de una resolución del Consejo de Seguridad, y Francia tomará una iniciativa, con otros” países, añadió.

“Es una idea muy extraña. ¿Qué van a bombardear? ¿Y el Derecho internacional? Bombardear un país es un acto de guerra”, afirmó el “ministro” del Papa encargado de migraciones, el cardenal italiano Antonio Maria Veglio, a la agencia del episcopado italiano SIR.

“¿Contra qué van a disparar? ¿Solamente los pequeños barcos de migrantes? ¿Quién garantiza que ese arma no matará también a las personas que se encuentran cerca, además de destruir los barcos?”, añadió el cardenal, subrayando que “mientras haya guerras, dictaduras, terrorismo y miseria, habrá refugiados que irán a donde puedan ir”.

Por otro lado investigaciones de la Fiscalía de Cagliari (en isla italiana de Cerdeña) permitieron desarticular un grupo yihadista presuntamente vinculado a Al Qaeda y que en 2010 consideró la posibilidad de un atentado kamikaze en el Vaticano.

El fiscal Mauro Mura explicó que de las interceptaciones durante los años que duró la investigación surgió la hipótesis de un proyecto de atentado en el Vaticano en marzo de 2010, durante la permanencia en Italia de un presunto kamikaze de origen paquistaní.

“Existen conversaciones en las que se ve que estaban proyectando algún atentado, entre ellos se habla de la posibilidad de la Ciudad del Vaticano. Hablan de lugares llenos de gente y de kamikazes. Son indicios, señales de un posible atentado, pero sin nada organizado”, matizó el fiscal.