El presidente francés, François Hollande, dijo este jueves que los musulmanes son las "primeras víctimas" del fundamentalismo en el mundo, mientras se celebraban los funerales de cinco de las 17 víctimas de los atentados yihadistas de la semana pasada.
Los funerales de Wolinski y Tignous, dos de los dibujantes emblemáticos de Charlie Hebdo, tuvieron lugar este jueves en París. Mientras tanto se mantiene el fuerte apoyo al semanario satírico, cuya primera edición tras los atentados, con una caricatura de Mahoma en la tapa, volvió a agotarse en cuestión de minutos.
La publicación siguió generando rechazo en el mundo islámico. En Francia los responsables musulmanes buscaron aliviar la tensión llamando a los imanes a transmitir en su prédica del viernes "la esencia del mensaje coránico y sus valores universales y humanistas".
El papa Francisco volvió por su lado al debate, y afirmó a la prensa, camino de Filipinas, que "la libertad de expresión" no da derecho a "insultar" la religión del prójimo. El sumo pontífice aseveró también que matar en nombre de Dios es una "aberración".
"Reglas, principios y valores" -
Hollande eligió como lugar para dirigir un mensaje conciliador a los musulmanes la moderna sede del Instituto del Mundo Árabe de París, a orillas del Sena, que también proclamó en su fachada "Yo soy Charlie" tras los ataques de la semana pasada que dejaron 17 muertos.
"Los musulmanes son las primeras víctimas del fanatismo, el fundamentalismo y la intolerancia", señaló Hollande en su discurso. Según el mandatario francés, "el islamismo radical se alimentó con todas las contradicciones, todas las influencias, todas las miserias, todas las desigualdades, todos los conflictos no resueltos desde hace demasiado tiempo".



