Mundo Miércoles, 29 de noviembre de 2017

El Papa y una misa para 150 mil católicos en Birmania

"Soy testigo de que la Iglesia aquí está viva", dijo Jorge Bergoglio a los católicos, que son unos 650.000 en un país de 52 millones de habitantes.

El papa Francisco celebró una misa campal en Yangón ante 150.000 fieles y en su homilía elogió la ayuda, sin distinción de religión y etnias, de la pequeña comunidad católica presente en Myanmar (Birmania).

"En medio de tanta pobreza y dificultades, muchos de vosotros ofrecen ayuda práctica y solidaridad a los pobres y a los que sufren", dijo Francisco en la explanada del Estadio Kyaikkasan, durante la primera misa que celebra en este viaje por Asia, que después lo llevará a Bangladesh.

"Soy testigo de que la Iglesia aquí está viva", dijo Jorge Bergoglio a los católicos, que son unos 650.000 en un país de 52 millones de habitantes, de abrumadora mayoría budista.

Ante los miles de fieles que llegaron desde todas las partes de Myanmar y desde naciones cercanas como Tailandia y Filipinas a la ciudad birmana más poblada y antigua capital, recordó que la Iglesia "está ayudando a un gran número de hombres, mujeres y niños, sin distinción de religión u origen étnico".

El mensaje papal impacta en un país donde conviven con enormes problemas 135 etnias diferentes como los Karen, los Kachin o los Mon, y donde está candente la persecución de la minoría musulmana ronhingya, no reconocida por las autoridades birmanas, y que se vio obligada a huir masivamente hacia Bangladesh, lo que fue calificado como una "limpieza étnica" por la ONU.

Francisco aseguró que la Iglesia católica en Myanmar lleva "a otros el bálsamo saludable de la misericordia de Dios, especialmente a los más necesitados" y lo hace con medios muy limitados", citó la agencia de noticias EFE.

El Papa precisó que "muchas comunidades anuncian el Evangelio a otras minorías tribales, sin forzar ni coaccionar, sino siempre invitando y acogiendo".

Francisco se presentó como "peregrino para escuchar y aprender", y para ofrecer a los católicos "esperanza y consuelo".

Hoy, en su tercer día de viaje en Myanmar, donde uno de los mensajes es la reconciliación y diálogo entre religiones, el pontífice se encontrará con el Consejo Supremo de la Sangha de los monjes budistas, un órgano formado por 47 monjes que agrupa a los máximos jefes de la rama budista Theravada, la dominante en el país, en el centro Kaba Aye.

Allí, se espera un llamamiento de Francisco para la integración de todas las minorías que conforman Myanmar, en medio de la tensión por la crisis rohingya y el tabú de mencionar a la minoría musulmana, que se transformó en el signo de esta gira papal.

Algunos budistas de carácter más extremista muestran su rechazo a los rohingya, cuya persecución causó un éxodo de 620.000 de ellos al vecino Bangladesh, y el purpurado católico le pidió a Francisco que evite mencionarlos en tierra birmana para no ahondar el conflicto interno.

Esta tarde, tras su encuentro con los monjes budistas, el Papa se reunirá con los obispos de Myanmar en un salón del Arzobispado.

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