El jefe de la Cámara de Diputados de Brasil, archienemigo de la presidenta Dilma Rousseff, Eduardo Cunha, quedó bajo fuego cruzado luego de que la policía allanó sus domicilios y oficinas y el Congreso abrió una investigación en su contra que amenaza su mandato.Acusado por la fiscalía de recibir sobornos millonarios en el marco del megafraude a la petrolera estatal Petrobrás, Cunha también será investigado ahora por el Consejo de Ética del Congreso por ocultar a sus colegas cuentas en Suiza.
La policía realizó los allanamientos ayer para “evitar que pruebas importantes sean destruidas”. En la casa de Cunha en Brasilia se llevaron su computadora y hasta su teléfono celular. También fueron allanados su domicilio y su oficina en Río de Janeiro, y hubo búsquedas en la Cámara de Diputados y en las residencias de al menos dos legisladores y de los ministros de Turismo y de Ciencia y Tecnología, del mismo partido político de Cunha, el PMDB (centro), que integra la coalición de gobierno.Cunha, considerado un político astuto y hasta maquiavélico, afirma su inocencia. “Mi conciencia está tranquila, soy absolutamente inocente. El PMDB tiene que decidir lo más rápido que pueda salirse de este gobierno”, dijo a periodistas.
Rousseff afirmó en un comunicado que “espera que todos los hechos investigados (...) que involucran a ministros de Estado y otras autoridades sean esclarecidos lo más rápidamente posible, y que se establezca la verdad”.Guerra declarada Cunha, un poderoso legislador evangélico que le ha declarado la guerra al gobierno, aceptó el 2 de diciembre un pedido de destitución contra Rousseff por maquillaje de las cuentas públicas horas después de enterarse de que tres legisladores del gobernante Partido de los Trabajadores votarían en su contra en el Consejo de Ética.Pero el jefe de Diputados se queja de que la investigación en su contra es producto de una revancha del gobierno, que quiere frenar el impeachment. “No tengo ningún problema con la operación de búsqueda, de entregar documentos, verificar, no tengo absolutamente nada que reclamar. Lo extraño es el contexto, el día y los objetivos”, dijo Cunha.“Yo fui escogido para ser investigado. Yo soy un desafecto al gobierno, todos saben, me torné más desafecto todavía cuando di curso al proceso de impeachment. Nada más natural que ellos vayan a buscar su revanchismo”, añadió. La Corte Suprema se pronunciará ayer sobre la validez del procedimiento de impeachment contra Rousseff, que cuenta con una popularidad de apenas 9% en medio de una fuerte recesión económica.Rousseff considera improcedente el impeachment y dice que es blanco de un golpe. Investigado El polémico jefe de Diputados fue acusado por la fiscalía en agosto de haber cobrado sobornos por al menos U$S5.000.000 en el marco de la red de corrupción que defraudaba a Petrobrás.Las autoridades investigan asimismo si guardó dinero de origen sospechoso en cuentas bancarias en Suiza que no declaró y cuya existencia ya fue confirmada por el banco suizo donde hizo los depósitos.El Consejo de Ética de la Cámara baja decidió ayer abrir una investigación para descubrir si Cunha violó el Código de Ética de la institución al asegurar a sus pares que no tenía ninguna cuenta no declarada al fisco en el exterior. Tendrá 10 días para defenderse por escrito ante el Consejo de Ética, que al cabo de tres meses emitirá una recomendación. El plenario de la Cámara Baja puede luego poner fin a su mandato.Cunha es miembro del centrista PMDB, un partido que se ha aliado con todos los gobiernos desde 1989 y sigue aliado al gobierno.►Corrupción. Más de 100 personas han sido encarceladas con relación al caso, incluyendo jefes de las empresas de construcción e ingeniería más grandes del país, el fundador del mayor banco de inversiones de Latinoamérica y figuras políticas notables, entre ellas un senador oficialista.




