En año y medio, 90.000 personas han acudido a ver el esperpento pictórico en que acabó un intento de restauración de una octogenaria aficionada a la pintura.

El error más rentable: el Eccehomo de Borja, un gran atractivo turístico

Por UNO

El Eccehomo de Borja, la "restauración" perpetrada por una octogenaria de esta localidad zaragozana, Cecilia Giménez, ha pasado a la lista de trabajos no profesionales mundiales de alta rentabilidad. En agosto de 2012, el fiasco restaurador de esta aficionada a la pintura se convertía en una noticia que recorría el mundo y disparaba el turismo, con miles de curiosos dispuestos a ver in situ la estampa que había quedado en los muros del borjano Santuario de Misericordia.

Tal fue la avalancha, que la mofa inicial tornó en rendimientos por la imagen y se decidió cobrar un simbólico peaje a quienes cruzaran la puerta de la ermita para ver el famoso Eccehomo de Cecilia, y ya se han recaudado 70.000 euros que han permitido crear dos puestos de trabajo y financiar proyectos de interés social en el municipio.

La pintura original era obra del artista aragonés Elías García Martínez. Allí estaba, en un muro. Una pintura al fresco de bella factura que, a efectos del gran público, no pasaba de ser una más en una ermita cualquiera.

Eso, hasta que Cecilia Giménez se embarcó en una tarea cargada de buenas intenciones pero de resultado malogrado. Se puso manos a la obra con la firme voluntad de poner al día una vieja pintura que estaba muy deteriorada. El resultado fue un fiasco monumental. El chasco acabó en fotografías y en vídeos reproducidos en decenas de cadenas de televisión y periódicos de todo el mundo. Y empezó el aluvión de visitantes, dispuestos a ver y a hacerse fotos ante el famoso esperpento pictórico.

La burla inicial ha acabado en un fenómeno turístico desconocido hasta la fecha en Aragón. Y en España. Nunca algo tan pequeño generó de forma tan rápida tal vorágine turística.

Casi dos años después de que el asunto saltara a la actualidad -se cumplirán el próximo agosto-, el fenómeno turístico del Eccehomo de Borja sigue siendo excepcional. "Ya no se dan las avalanchas de las primeras semanas y meses, pero sigue habiendo muchísimas personas que acuden expresamente a Borja atraídos por el Eccehomo del Santuario de Misericordia", explica a ABC el alcalde de la localidad, Francisco Miguel Arilla. "Raro es el mes que haya menos de 700 u 800 visitantes", indica.

Fuente: abc.es