El mayor destructor jamás construido para la Armada estadounidense zarpó desde el astillero de Bath Iron Works y navegó el río Kennebec hasta llegar a la desembocadura del océano, donde se someterá a sus primeras pruebas. Más de 200 constructores, marinos y residentes se congregaron para observar el futurista Zumwalt de 185 metros y 15.000 toneladas pasar por Fort Popham acompañado de remolcadores y a un costo de U$S4.400 millones.
El barco tiene propulsión eléctrica, radar y sonar, poderosos misiles y cañones y un diseño “sigiloso” para reducir su presencia en el radar.Una automatización avanzada le permitirá operar con muy poca tripulación.




