Cuando varias guerrillas colombianas se desmovilizaron hace dos décadas, sus armas se fundieron para hacer campanas de iglesias, otras se lanzaron al mar, pero ninguna fue entregada al gobierno. El neurálgico tema del desarme genera polémica en Colombi

El destino de las armas de las FARC, la gran polémica en medio del proceso de paz con la guerrilla colombiana

Por UNO

Cuando varias guerrillas colombianas se desmovilizaron hace dos décadas, sus armas se fundieron para hacer campanas de iglesias, otras se lanzaron al mar, pero ninguna fue entregada al gobierno. En pleno proceso de paz con las FARC, el neurálgico tema del desarme genera polémica en Colombia.

"Entregar es un acto de rendición, la palabra técnica es dejar, dejar puede significar destruirlas, entregárselas a una comisión neutral, puede ser arrojarlas al mar", dijo a la AFP el senador Antonio Navarro, un exguerrillero del extinto Movimiento 19 de Abril (M-19).

Navarro participó en la desmovilización de su grupo, operativo entre 1970 y 1990, pero además fue testigo del momento en que lanzó sus armas al mar otra guerrilla, el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), fundado en 1982 y activo hasta 1991. León Valencia, exguerrillero de una facción del Ejército de Liberación Nacional (ELN), que se desmovilizó en 1994, contó a la AFP su experiencia: "Hicimos la dejación de armas, las pusimos en una tarima grande y esas armas se fundieron y se convirtieron en campanas para siete pueblitos".

Para Valencia, que hoy encabeza la fundación Paz y Democracia para el análisis del conflicto armado en Colombia, el gesto fue muy religioso y tuvo que ver con el origen del ELN, inspirado por la Teología de la Liberación.

"Aquí nunca ha habido entrega de armas de las guerrillas, es un término que siempre ha significado derrota", precisó. Vera Grabe, exmiembro del M-19 y actual directora del centro de estudios Observatorio para la Paz, explicó que en Colombia sigue vivo el traumático recuerdo de la entrega de armas por parte de los milicianos liberales al finalizar la época de La Violencia en los años 1950, que luego resultaron masacrados con esos mismos fusiles.

El punto es uno de los más sensibles en las conversaciones de paz que el gobierno adelanta desde noviembre de 2012 en Cuba con las Fuerzas Armadas de Revolucionarias de Colombia (FARC), procesoal que espera sumar al ELN para poner fin a un conflicto armado interno de más de medio siglo.

"Nadie ha planteado en las FARC, ni se lo hemos dicho al gobierno en ningún momento, que va a haber un solo momento de entrega de armas. Repetimos, nadie va a tener la foto de laentrega de armas de las FARC", dijo a la AFP en agosto Andrés París, uno de los negociadores de esa guerrilla.

Sin embargo, para el jefe de la delegación del gobierno, Humberto de la Calle, para firmar la paz los guerrilleros "tienen que desmovilizarse y tienen que entregar las armas".