Andreas Lubitz, el copiloto que estrelló un avión de Germanwings el 24 de marzo en los Alpes franceses con 149 personas a bordo, consultó a “41 médicos en cinco años”, generando una avalancha de críticas contra la compañía.Tres jueces de instrucción de Marsella serán designados la próxima semana para determinar qué sabía la compañía sobre la salud mental del copiloto, anunció ayer el fiscal francés Brice Robin, al término de un encuentro con la familia.
En una conferencia de prensa en París, Robin dijo que abrirá una investigación contra “X” por homicidios involuntarios, aclarando que el derecho penal francés no le permite realizarla “por asesinato, ya que el autor falleció”.Los jueces de instrucción, dijo el fiscal, tendrán que responder a esta pregunta: “¿Cómo conciliar el secreto médico con la información de la que debería disponer la autoridad de control y el empleador sobre el estado de salud particularmente frágil de un asalariado que es piloto de avión y tiene importantes responsabilidades?”.
El fiscal había reservado la primicia de estas informaciones a unos 250 allegados de las víctimas procedentes de “España, Alemania, Venezuela, Colombia, Marruecos y otros países” en las más de 4 horas que pasó con ellos en la tarde de ayer.



