El documento, que especulaba sobre lo que sería la visita ideal, decía que el Papa sería invitado ainaugurar una clínica de abortos y bendecir un matrimonio homosexual en su visita de septiembre.
La Cancillería británica se excusó por un documento que se filtró a la prensa que sugería que
Benedicto XVI estaría lanzando su propia marca de condones durante su próxima visita al Reino
Unido.