Daniela Ramírez Ortiz salió el pasado 18 de mayo de su trabajo en Ciudad de México para reunirse con un grupo de compañeros, pero nunca llegó. “Ayúdame por favor”, fue el último mensaje de alerta que envió a un amigo antes de que desapareciera. Casi dos meses después encontraron su cuerpo.
La última vez que algún conocido la vio fue cuando se subió a un taxi al salir de la pizzería en la que trabajaba. Según la reconstrucción de los hechos -a partir de una conversación de WhatsApp que mantuvo con uno de los amigos con los que se reuniría- le dijo al taxista la dirección a la que quería ir, pero luego se dio cuenta de que el hombre se dirigía a un lugar que no conocía.
Fue entonces cuando alertó a su amigo:



