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Un ciudadano holandés está desde 2003 en una prisión de España acusado de intento de violación a tres mujeres. Sin embargo, desde 2007 se sabe que no es culpable

Cuatro mil días preso por un crimen que no cometió

Por UNO

Romano Liberto van der Dussen desde 2003 está viviendo una pesadilla: fue acusado de intento de violación a tres mujeres y fue sentenciado por 15 años. No es culpable y la policía española lo sabe desde 2007, sin embargo, sigue en prisión.En una entrevista realizada por El País de Madrid, Van der Dussen relata los horrores por los que pasó durante estos 11 años. Proveniente de Holanda y de una familia humilde, de niño estuvo internado en centros de protección y salió de ellos adicto al éxtasis y cocaína.

Ya desintoxicado, llegó a España y se ganaba la vida hasta que la policía lo apresó. Tenía antecedentes penales por peleas callejeras y su fotografía aparecía en álbumes policiales. Si bien al principio ninguna de las tres víctimas de violación lo reconoció, a los doce días dos de ellas y una testigo lo identificaron como el atacante.

A pesar de que el ADN no les daba la razón, Van der Dussen fue condenado con 15 años de prisión por tres agresiones sexuales, lesiones y robo. "Nunca entendí cómo me sentenciaron habiendo ADN que me exculpaba", dijo Van der Dussen a El País. "Tampoco fue normal el reconocimiento en rueda, en el que, sin cumplir lo que exige la ley, me metieron a mí, con mi aspecto de extranjero, junto a españoles morenos que no se me parecían en nada. Además, yo presenté tres testigos que podían acreditar dónde estaba esa noche, pero nadie les llamó a declarar: ni la policía, ni la fiscalía, ¡ni siquiera mi abogado!".

En prisión sufrió amenazas y palizas, al punto que tuvo que estar en solitario en varias ocasiones y cambiarse de prisión en otras tantas. 

Durante su condena, en Inglaterra en 2005 se estaba resolviendo otro crimen. Una modelo de 18 años, fue violada y asesinada en Londres por Mark Philip Dixie, un hombre con numerosos antecedentes por agresiones sexuales, violaciones y robo. Al ser detenido un año después, su ADN pasa a formar parte de la base de datos de Interpol, y su perfil genético llega así a la policía española, que encuentra su coincidencia con los tres casos de Van der Dussen.

Aunque parecía el fin de la falsa acusación, la Justicia de España e Inglaterra demoraron ocho años en confirmar que Dixie fue en realidad el culpable. Recién en 2011, cuando el abogado de Van der Dussen se presentó al Tribunal Supremo español demandando una revisión, el caso fue tomado en cuenta y en febrero de este año desde Inglaterra se confirmó que el ADN de las víctimas españolas era de Dixie.

"Solo estoy a la espera del desenlace de esta pesadilla", dijo Van der Dussen. "Espero que se aclare todo y que el responsable de los hechos pague por ello".

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