Los desastres naturales arrastran a la pobreza a 26 millones de personas al año. Así lo reveló el Banco Mundial durante la Cumbre del COP22
El mundo sufre más de medio billón de dólares en pérdidas cada año por esos desastres naturales, si se incluye el impacto en el bienestar de los pobres, es decir, todos aquellos gastos que dejan de lado, como la educación, la salud, la alimentación, porque lo han perdido todo o casi todo.
Es la primera vez que un índice internacional incluye esa medida de bienestar, lo que aumenta en un 60% los cálculos del impacto de los desastres realizados hasta la fecha por la ONU, que eran del orden de U$S300 mil millones.
A la hora de contabilizar el impacto de huracanes, terremotos o sequías, los más pobres también salen perdiendo: según el informe del Banco Mundial, el 20% de los más pobres sufren solamente el 11% de las pérdidas materiales pero el 47% de las pérdidas de bienestar.
El reciente huracán Matthew, por ejemplo, golpeó a Haití y a Estados Unidos. Pero en el país más pobre del continente americano, los daños fueron estimados en U$S2.000 millones, mientras que en el más rico, ascendieron a unos siete mil millones.
Si sólo se cuentan las pérdidas materiales, advirtió el estudio del BM, siempre saldrán ganando los países o regiones más ricas.
Contabilizar el bienestar permite tener en cuenta esas pérdidas inmateriales, y por ello ajustar los programas de ayuda o la financiación, para socorrer ante todo a los que más lo necesitan.
Ni el clima se salva de Trump
La Cumbre del COP22 se realizó bajo una sombra omnipresente: la pronta asunción a la presidencia de Estados Unidos del republicano Donald Trump.
La COP22 se cerró el viernes con una hoja de ruta para aplicar el histórico Acuerdo de París de 2015, que comprometió a 196 países a obrar para que la temperatura del planeta no aumente más de 2 °C respecto a la era preindustrial. Pero los participantes en la gran cita del clima, que se celebró en la desértica Marruecos, tienen un ojo puesto en las negociaciones políticas en el seno del próximo gobierno estadounidense. Trump, un declarado escéptico del cambio climático, dispuesto a sacar a su país del Acuerdo de París, no ha pronunciado ni una palabra sobre el clima desde que fue elegido.
Una buena
Las emisiones de CO2, las grandes responsables del efecto invernadero, parecen estar controladas. Por tercer año consecutivo se mantuvieron estables, con un aumento solamente del 0,2%, según un estudio de instituciones del mundo entero denominado Global Carbon Project.
Las emisiones parecen estar controladas pero al ritmo actual, no es suficiente para detener el cambio climático, lo que coincidiría con el aumento de temperatura constante detectado por la OMM.
El estudio explica que ya se utilizaron más de dos tercios de las cuotas de emisión para mantener el cambio climático por debajo de dos grados. Más allá de 2 °C, las consecuencias serían desastrosas para el planeta.



