La desaprobación a la presidenta chilena Michelle Bachelet alcanzó en agosto su máximo nivel, empujada por una investigación que involucra a su hijo y su nuera.Un sondeo de la consultora Adimark difundido ayer señaló que la desaprobación trepó a 72% y que su popularidad alcanzó el 24%. Las cifras son la más alta y más baja, respectivamente, de su actual gestión y de su anterior mandato (2006-2010).
La mandataria exhibió una moderada alza –al 26% del 23% de julio– en la aprobación a la reforma educativa que trata de implantar a partir del próximo año y que es rechazada por los estudiantes secundarios y universitarios.Bachelet llegó al poder en marzo de 2014 con el 62% de los votos en una elección con una abstención que bordeó el 60% del electorado.
La encuesta fue realizada a partir de entrevistas telefónicas a 1.033 personas mayores de edad en las principales urbes chilenas entre el 7 y el 28 de agosto y posee un margen de error de 3%, según el estudio.Bachelet arrastra desde fines de 2014 una crisis derivada del financiamiento ilícito de políticos oficialistas y de la oposición de parte de grandes empresas durante la campaña electoral.La caída en su popularidad también está atada al descubrimiento en febrero de los negocios inmobiliarios de su hijo Sebastián Dávalos y su esposa, Natalia Compagnon.




