Corea del Norte ha realizado lo que llamó la demolición de su sitio de ensayos nucleares el jueves con una serie de explosiones a lo largo de varias horas y en presencia de periodistas extranjeros.
Las explosiones en el lugar, situado en las montañas del noreste del país, afectaron principalmente tres túneles subterráneos y varias torres de observación.
El cierre había sido anunciado por Kim Jong-un para antes de la reunión que planeaba tener con el presidente de Estados Unidos Donald Trump el 12 de junio y que el presidente estadounidense canceló de manera abrupta, en clara actitud bélica.
La decisión del Norte de cerrar el sitio nuclear de Punggye-ri fue recibida con complacencia, como un gesto de Kim para dar un tono positivo a la cumbre. Con todo, no es una medida irreversible y debería haber muchas medidas más medidas significativas para satisfacer los reclamos de Trump de una verdadera desnuclearización.




