Cerca de 33.700 manifestantes se reunieron a protestar este sábado en Francia, de los cuales 4.000 lo hicieron en París, según el ministerio de Interior francés, una cifra menor a la del sábado anterior de 40.500. Esta es la vigésima reunión de los llamados “chalecos amarillos”.
Los "chalecos amarillos", que cuestionan desde el comienzo del movimiento -el 17 de noviembre del 2018- las cifras adelantadas por las autoridades, indicaron por su parte, que 102.713 personas manifestaron en todo el país.
Por el temor a saqueos y vandalismos, las autoridades de varias ciudades emitieron prohibiciones de manifestar en algunos sectores.
La prefectura de París prohibió nuevamente las manifestaciones del sábado en la famosa avenida Campos Elíseos, que fue saqueada y sufrió graves daños en las manifestaciones del pasado 16 de marzo.
La policía extendió la prohibición a un perímetro que incluye el palacio presidencial Elíseo y la Asamblea Nacional.
Bajo el sol primaveral, en la capital la columna de manifestantes llegó a media tarde a la plaza del Trocadero, frente a la torre Eiffel.
Repercusiones en todo el país
La policía indicó que detuvo a 25 personas, multó a 20 por manifestar en los lugares prohibidos y procedió a 8.053 controles preventivos de manifestantes en París.
Por su parte, en Aviñón (sur) se registraron algunos choques entre manifestantes y policía, que utilizaron gases lacrimógenos para dispersarlos.
En Burdeos (suroeste), uno de los bastiones del movimientos, también se registraron enfrentamientos.
En Montpellier (sur), dos policías resultaron levemente heridos en enfrentamientos. La manifestación reunió en esta ciudad a unas 1.650 personas, según las autoridades, 2.500 según los organizadores.
El movimiento de los "chalecos amarillos", apolítico, nacido de las redes sociales, está en contra de la política fiscal y social del presidente Emmanuel Macron.
Los bancos franceses pidieron el sábado el fin de la violencia contra las sucursales, los cajeros automáticos y el personal.
Desde que comenzaron las protestas de los "chalecos amarillos" en noviembre, más de 760 bancos han sufrido daños.



