En el competitivo mundo de los servicios de cuidado personal, una oferta de 35 dólares la hora -casi el doble de la tarifa promedio de 18 dólares parece una oportunidad imposible de rechazar. Sin embargo, para la creadora de contenido en TikTok Verónica Vanessa (@verovanedp), el generoso salario escondía una letra chica que rozaba lo bizarroamente extraño.
Una oferta "demasiado buena" para ser cierta
A través de un video que se volvió viral, Verónica detalló cómo aplicó a una vacante que prometía no solo un excelente pago, sino también beneficios poco habituales: seguro médico, membresía de gimnasio y gastos de traslado cubiertos.
Tras el primer contacto, los padres se mostraron entusiastas. "Nos encanta tu perfil, eres la candidata ideal", le aseguraron, describiendo a su hijo como un joven "muy inteligente, pero extremadamente tímido", que necesitaba acompañamiento constante.
La verdad: un "niño" de 23 años
La sorpresa llegó cuando la joven preguntó por la edad y las tareas específicas de cuidado. La respuesta de los padres cambió el eje de la entrevista: el "niño" era en realidad un joven de 23 años.
Ante la confusión, Verónica consultó si el joven presentaba alguna discapacidad o condición especial que requiriera una formación profesional en salud o educación, aclarando que ella no contaba con licenciaturas en esa área. La explicación del matrimonio fue aún más insólita:
"Los papás me aclararon que el joven solo era muy tímido y nunca había tenido novia. Eso les preocupaba mucho. Me dijeron: 'Creemos que si tú trabajas con nosotros, él podría volverse más extrovertido y animarse a abrirse un poco más'".
¿Niñera o "novia de alquiler"?
Lo que la familia buscaba no era una cuidadora, sino una mujer que oficiara de "falsa novia" bajo la apariencia de un empleo formal, con el objetivo de "entrenar" socialmente a su hijo.
El relato de Verónica cerró con una pregunta que abrió el debate entre sus seguidores: "¿Ustedes hubieran aceptado?". Mientras algunos usuarios bromearon con el alto salario, la mayoría coincidió en lo peligroso y éticamente cuestionable de una propuesta que camuflaba un vínculo afectivo forzado bajo un contrato laboral.


