El Reino Unido celebra hoy las elecciones generales anticipadas en un escenario enrarecido por los atentados terroristas que asolaron al país en las últimas semanas y la incertidumbre del Brexit, cuya negociación con Bruselas comenzará apenas 11 días después de la convocatoria a las urnas. La intención de la primera ministra, Theresa May, de fortalecer su posición ante las negociaciones para la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), convocando sorpresivamente a elecciones anticipadas en abril pasado, se redujo considerablemente y perdió apoyo del electorado en las últimas semanas con los anuncios de recortes presupuestarios en los servicios sociales, en especial el llamado "impuesto a la demencia".
Una encuesta de la consultora Survation divulgada el martes por la cadena británica ITV, muestra a los conservadores de May y a los laboristas de Jeremy Corbyn casi empatados. El sondeo otorga a los conservadores un apoyo de 41,5 por ciento mientras que los laboristas obtienen 40,4 por ciento, en tanto que los liberal demócratas 6 por ciento y el Partido Nacionalista UKIP, 3 por ciento.
Durante la corta campaña que fue interrumpida dos veces debido a los atentados en Manchester en mayo, donde murieron 22 personas y en el último, ocurrido el pasado sábado en el Puente de Londres, donde otras ocho personas perdieron la vida, Corbyn culpó a May por la política exterior británica y los recortes en las fuerzas de seguridad llevados adelante por su gobierno.



