Bolivia, que lleva adelante una lucha antidrogas sin el apoyo de la DEA, logró reducir 9% sus cocales en 2013 -de 25.300 a 23.000 hectáreas- lo que confirma una drástica disminución del 26% de sus plantaciones en 3 años, informó ayer la ONU.
El registro de la Oficina de Naciones Unidas contra la Drogas y el Delito (UNODC) corrobora “una tendencia decreciente en los últimos tres años, durante los cuales el cultivo de coca se redujo en 26%”, dijo Antonino de Leo, delegado de la UNODC en Bolivia, al entregar el estudio en un acto público en la Cancillería. Bolivia es el tercer productor mundial de coca y cocaína, detrás de Perú y Colombia, según los últimos informes de la agencia antidrogas de la ONU.
Perú también logró en 2013 una fuerte reducción de 17% de sus plantaciones de coca - de 60.400 hectáreas en 2012 a 49.800 hectáreas al año siguiente- debido a operativos de erradicación de cocales y cultivos alternativos, según la UNODC.
La hoja de coca –cuyo consumo en brebajes, mascado o medicina es tradicional en Bolivia– se procesa ilegalmente con químicos para la obtención de clorohidrato de cocaína.
El gobierno boliviano expulsó a la agencia antidrogas estadounidense (DEA) en 2008 por supuesto complot e intromisión en asuntos locales y desde entonces lleva adelante con recursos propios la política antinarcóticos, que tiene en la erradicación de cultivos un aspecto central.
La oficina norteamericana facilitaba apoyo logístico, financiero y asistencia en inteligencia policial a los encargados locales de la lucha antidrogas. Desde la salida de la DEA de Bolivia, la superficie de cocales se redujo en casi 6000 hectáreas y pasó de 28.900 en 2008 a 23.000 hectáreas de plantaciones en 2013.
“Es un récord histórico en Bolivia”, saludó el presidente Evo Morales, a la vez líder de los cocaleros del Chapare, tras escuchar el informe de De Leo.
Fuente: AP.




