En el mundo, se calcula que hay 34 millones de personas que viven con VIH. Y mientras los expertos buscan estrategias globales para erradicarlo, cada año hay 2 millones y medio de nuevas infecciones.
El martes, sin embargo, un hallazgo científico mostró lo que podría ser una pista para la cura del sida: lograron desactivar, en dos pacientes, la maquinaria que el virus utiliza para multiplicarse.
Se trata de dos hombres –uno de 57 años y otro, chileno, de 23– que estaban infectados con el VIH (el virus que afecta al sistema de defensas y provoca el síndrome conocido como SIDA) sin haber estado enfermos ni tener una cantidad detectable de virus en la sangre, según el estudio publicado en la prestigiosa revista Clinical Microbiology and Infection.
Según la publicación, los investigadores lograron reconstituir el virus hallado en el genoma de los pacientes y demostrar que estaba inactivado por un sistema de interrupción de la información suministrada por los genes del virus. El sistema, denominado “codon-stop” marcaría el fin de la traducción de un gen en proteína: es decir, que el virus se volvería incapaz de multiplicarse aunque permanece presente en el ADN de los pacientes. En palabras simples: el virus primero se integra al ADN del paciente y usa la maquinaria celular para multiplicarse.
Este hallazgo, entonces, podría mostrar que si el virus se vuelve incapaz de multiplicarse y el sistema inmunológico se encarga de los virus residuales, entonces a futuro podría ser una pista para su erradicación. “Esta observación representa una pista para la cura” del sida, explicó Didier Raoult, profesor de la facultad de medicina de Marsella (Francia), coautor del informe con otro equipo francés dirigido por el profesor Yves Levy. Además, según Raoult, podría conducir a una revisión de la definición de la palabra “cura” que hoy sólo se cree que llegará cuando logren deshacerse del virus y no cuando se logre frenar su multiplicación.




