Mundo Jueves, 27 de septiembre de 2018

Australia devela los "horrores" de los grandes bancos a sus clientes

El sector financiero australiano y sus cuatro principales bancos (Commonwealth Bank, NAB, ANZ y Westpac, apodados "Big Four") están en el punto de mira.

Australia se prepara para la inminente publicación de un informe gubernamental que promete desvelar los "horrores" de los grandes bancos del país, acusados de cobrar comisiones a clientes fallecidos o de permitir que sus empleados aceptaran dinero negro a cambio de conceder un crédito.

El sector financiero australiano y sus cuatro principales bancos (Commonwealth Bank, NAB, ANZ y Westpac, apodados "Big Four") están en el punto de mira de la comisión, que publicará sus conclusiones, todavía preliminares, antes del domingo.

Los cuatro bancos figuran entre las instituciones financieras con más beneficios del mundo.

Hace diez años, se les cubría de elogios por haber logrado gestionar la crisis financiera mundial mejor que sus competidores norteamericanos o europeos.

Pero una cascada de escándalos obligó al gobierno australiano, en principio afín a los intereses bancarios, a ordenar a regañadientes el año pasado la creación de una comisión de investigación.

La comisión ha interrogado a un centenar de testigos en comparecencias que han puesto al descubierto las dudosas prácticas del sector.

Es el caso de varios empleados de NAB, acusados de aceptar sobres con dinero en efectivo para aprobar préstamos dudosos y alcanzar así sus objetivos comerciales. O de los empleados de la Comonwealth, el primer banco de Australia, que cobraron comisiones a clientes que llevaban diez años fallecidos.

"Es un despertar brutal para el sector" declaró el ex presidente de la autoridad australiana de la competencia, Graeme Samuel. El sector debe reconocer que "hay algo que está funcionando mal", añadió.

En noviembre están previstas nuevas comparecencias y la Comisión, presidida por el antiguo juez de la Alta Corte, Kenneth Hayne, divulgará su informe final antes del 1 de febrero del año que viene.

En su informe preliminar, la comisión podría detallar las infracciones civiles y penales cometidas por los bancos y efectuar recomendaciones sobre lo que debe ser corregido.

De momento, ya han rodado algunas cabezas. En abril, la presidenta de AMP, la principal gestora de las grandes fortunas del país, anunció su dimisión, tras las revelaciones sobre malversaciones generalizadas, que ya habían causado la destitución de su director general diez días antes.

Entre otros abusos, la empresa facturaba a sus clientes por servicios inexistentes.

En junio, Commonwealth aceptó pagar una multa de 700 millones de dólares australianos (U$S530 millones) para poner fin a demandas por infracciones a la legislación sobre blanqueo y financiamiento del terrorismo.