El gobierno francés instó el sábado a permanecer vigilante, mientras miles de agentes de seguridad intentaban frustrar más atentados y atrapar a una sospechosa de complicidad con la serie de atentados terroristas que conmocionó al país y dejó 20 muertos.
Los tres agresores estaban entre los muertos de tres días de violencia en las oficinas de un semanario satírico Charlie Hebdo , un supermercado kosher y otros lugares de París. Pero la sensación de alivio el sábado se empañó con la preocupación y el duelo, mientras el país lloraba a los caricaturistas y rehenes fallecidos.
En la capital, las fuerzas de seguridad protegían lugares de oración y de interés turístico en preparación por lo que probablemente será una enorme manifestación el domingo para mostrar unidad contra los extremistas. Se espera que entre los asistentes haya líderes mundiales, incluyendo a la alemana Angela Merkel y el británico David Cameron.
El ministro francés del Interior, Bernard Cazeneuve, insistió el sábado en que las autoridades harán todo lo necesario para garantizar la seguridad en la marcha. En declaraciones tras una reunión de seguridad de emergencia convocada por el presidente galo, François Hollande , pidió "vigilancia extrema" diciendo que "dado el contexto, estamos expuestos a riesgos".
Cazeneuve dijo que el gobierno desplegará cientos de tropas, además de los miles de policías y otros agentes de seguridad que ya están sobre el terreno. Francia mantendrá su alerta por terrorismo en el nivel más alto para la región de París.
Los investigadores se están centrando en determinar si los atacantes formaban parte de una red extremista más amplia, señaló. Cinco personas están bajo custodia en la investigación, y entre las personas acusadas de cargos preliminares por ahora hay familiares de los agresores.
La rama yemení de Al-Qaeda dijo haber dirigido el ataque contra la publicación Charlie Hebdo para vengar el honor el profeta Mahoma, frecuente objeto de sátira en el semanario.
Los hermanos Kouachi no eran desconocidos para las autoridades: uno tenía una condena relacionada por el terrorismo por sus lazos con una célula que enviaba combatientes a luchar contra tropas estadounidenses en Irak, y ambos estaban en una lista estadounidense de exclusión aérea, según una fuente de Estados Unidos.
La cadena francesa RTL difundió el sábado una grabación de sonido del atacante que retuvo a rehenes en el supermercado, Amedy Coulibaly, en la que arremete contra las campañas militares occidentales contra extremistas en Siria y Mali. En la grabación describe a Osama bin Laden como una inspiración.
La esposa de Coulibaly, Hayat Boumeddiene, sigue prófuga. La policía la considera cómplice y cree que está armada.
"Deben considerarla como la compañera de un peligroso terrorista, que tiene que ser interrogada", afirmó Christophe Crepin, portavoz del sindicato de policía UNSA, a la Associated Press. "Desde 2010 ha tenido una relación con un individuo cuya ideología supuso violencia y la ejecución de pobres personas que sólo estaban haciendo la compra en un supermercado".
El drama, que se retransmitió en directo en televisión y medios sociales, comenzó cuando los hermanos Said y Cherif asesinaron de forma metódica a 12 personas el miércoles en las oficinas de Charlie Hebdo. Eludieron a la policía durante dos días, robando una gasolinera y un auto. Cherif Kouachi resultó herido en la garganta por la policía en un momento dado, indicó el fiscal de París, pero los dos hermanos se escaparon. El viernes tomaron un rehén en una imprenta en Dammartin-en-Goele, cerca del aeropuerto Charles de Gaulle, iniciando un día de asedio de la policía.
Por otro lado, Coulibaly mató el jueves a tiros a una policía en el sur de París. Él también huyó, y la policía lo relacionó más tarde con los hermano Kouachi. El viernes asaltó un supermercado parisino, matando a cuatro rehenes y amenazando con más violencia a menos que la policía dejara marchar a los Kouachi.
Todo terminó el viernes al anochecer con asaltos casi simultáneos en ambos lugares. Sonoras explosiones, intensos disparos y una densa humareda anunciaron que los dos asedios habían terminado por fin.
Los tres atacantes murieron, pero las autoridades también encontraron cuatro rehenes muertos en la tienda. Se liberaron 16 rehenes, uno en la imprenta y otros 15 en el supermercado.
El ataque materializó el mayor temor de las autoridades occidentales: radicales islámicos entrenados en el extranjero que regresan a casa para realizar atentados. Francia ha contabilizado al menos a 1.200 ciudadanos en la zona de guerra de Siria, entre los que viajaron al lugar, los que regresaron y los que murieron. Tanto la milicia Estado Islámico como al-Qaida habían amenazado a Francia, hogar de la mayor comunidad musulmana de la Europa occidental.
La publicación Charlie Hebdo llevaba tiempo recibiendo amenazas por sus caricaturas sobre el islam, aunque también satirizaba a otras religiones y figuras políticas. El semanario, que perdió entre otros a su editor jefe, trabaja en una edición especial para la semana que viene que se producirá en las oficinas de otro medio..



