El presidente ucraniano Volodimir Zelenski confirmó la muerte de al menos cuatro personas tras un ataque nocturno de Rusia contra Ucrania. Según detalló, se lanzaron 430 drones y 18 misiles contra las regiones de Kiev, Járkov y Odesa, en uno de los episodios más violentos de los últimos meses, informó EFE.
En Kiev, los daños se extienden por decenas de edificios residenciales. Incluso la embajada de Azerbaiyán resultó afectada por fragmentos de un misil Iskander. La Administración Militar de la capital había informado antes de una víctima fatal y más de veinte heridos, pero las cifras siguen actualizándose.
Ucrania refuerza reclamos contra Rusia
El alcalde de Kiev, Vitali Klichkó, señaló que parte del distrito de Desná quedó sin calefacción por daños en la red de energía térmica, algo crítico en pleno invierno europeo. Además, se reportaron destrozos en siete distritos adicionales, con infraestructura civil bajo ataque directo.
Para Zelenski, el objetivo del operativo ruso es “causar el mayor daño posible” a la población. Por eso volvió a insistir en sanciones más duras contra las exportaciones energéticas de Rusia y mayor apoyo internacional para fortalecer la defensa aérea de Ucrania.
El canciller ucraniano, Andri Sibiga, también condenó el ataque al regresar de una gira por Canadá y Reino Unido. Exige acelerar las decisiones del G7: más presión económica al Kremlin y uso de activos rusos congelados para ayudar a Kiev.



